El presidente argentino, Néstor Kirchner, y el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, apostaron ayer por un «futuro inversor» y sentaron las bases de un Plan de Asociación Estratégica para profundizar en la relación económica, política y social entre ambos países. «España está convencida de la recuperación y el avance económico de Argentina» y quiere acompañar ese proceso, aseguró Rodríguez Zapatero en la conferencia de prensa posterior al encuentro que mantuvo con Kirchner en el Palacio de la Moncloa.
El presidente argentino, quien concluye así su viaje oficial a España, expresó su deseo de que se «profundicen las inversiones» de España en Argentina y aseguró ser «absolutamente optimista de que los pasos dados» en este viaje han sido «fundamentales» para lograrlo.
Por la mañana, en un encuentro con diputados y senadores, Kirchner aseguró que Argentina pagará la deuda de casi 840 millones de euros que tiene con España, «como corresponde», precisó. Ya por la tarde, detalló que la negociación de este asunto está «en manos de los ministros de Economía» y se mostró «convencido de que llegarán a un acuerdo». Kirchner, quien aseguró haber tenido una conversación «muy buena y muy franca» con los empresarios, agradeció a España su «lealtad y compromiso» en los peores momentos de la crisis y subrayó su determinación por «consolidar» el crecimiento económico de su país.
La apretada agenda del mandatario argentino incluyó un encuentro con inversores españoles organizado por el Consejo Superior de Cámaras de Comercio, así como otro con el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, quien le entregó el título de Visitante Ilustre de la Ciudad.