Irán propuso ayer celebrar consultas con los representantes europeos para aclarar «algunas dudas» sobre la oferta que le fue presentada por las principales potencias occidentales para que renuncie a sus ambiciones nucleares. «Determinadas negociaciones podrían celebrarse incluso antes de que demos nuestra respuesta definitiva. Me refiero a una serie de cuestiones que necesitan aclaración», dijo en Bakú el ministro de Exteriores de Teherán, Manucher Mottaki.
Existe la «necesidad de iniciar negociaciones entre Irán y los otros países, desde luego sin condiciones previas, para lograr un acercamiento entre todas las partes», añadió Mottaki al intervenir en la 33 reunión ministerial de la Organización de la Conferencia Islámica que se celebra en la capital de Azerbaiyán.
Mottaki dio una valoración «positiva» al plan de incentivos propuesto por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania, al destacar que esta vez a Irán no le han planteado plazos para su respuesta, sino que le dieron la posibilidad de «estudiar y expresar su opinión». «Nuestros expertos estudian atentamente el paquete de propuestas ofrecido por los seis países, mejor dicho por el grupo 'cinco más uno'. Será un análisis muy serio y preciso», indicó.
El jefe de la diplomacia iraní condenó la última declaración del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien advirtió el domingo de que el régimen de Teherán tendrá que afrontar sanciones de Naciones Unidas si opta por rechazar la oferta internacional. «Algunos se olvidan que el tiempo de las amenazas ya ha pasado y que hoy este lenguaje es inaceptable», señaló.