La Comisión Europea no tomará medidas sobre la veda de la anchoa hasta recibir el informe del comité científico que analizó la pasada semana la situación en el Golfo de Vizcaya, y que tiene previsto emitir sus conclusiones el próximo día 30. El responsable comunitario de Pesca, Joe Borg, apuntó ayer al respecto que los indicios apuntan a que las existencias de bocarte están «a niveles muy bajos» y que, si se confirma que se hallan por debajo de las 28.000 toneladas de biomasa, Bruselas «cerrará de inmediato» el caladero.
La ministra de Pesca, Elena Espinosa, precisó que esa medida podría ser adoptada, en el mejor de los casos, hacia mediados de julio, una vez se cumplan todos los trámites requeridos.
El año pasado, el Ejecutivo comunitario impuso una primera veda de tres meses sobre la anchoa el 1 de julio. Francia, alegando que la especie daba ocupación a 100 embarcaciones y mantenía 400 empleos directos y miles de indirectos en la zona concernida por la veda, pidió el 18 de julio al Consejo de Ministros de la UE que la pesquería fuera reabierta el 16 de agosto, seis semanas después de su cierre. Pero los Veinticinco no tomaron en cuenta sus consideraciones.
Como sucediera entonces, París no está de acuerdo con los análisis que apuntan un estado crítico de la pesquería de la anchoa -avalado por científicos de la UE y del Gobierno vasco- y discute la cifras de la Comisión sobre la situación real de esta especie.
1.000 millones
Mientras Bruselas ultima una decisión al respecto, los ministros de Pesca dieron ayer su visto bueno al nuevo Fondo Europeo de la Pesca (FEP), que sustituirá entre el próximo año y 2013 -el periodo de vigencia de las nuevas Perspectivas Financieras - al IFOP, el Instrumento Financiero de Orientación de la Pesca, que se ha mantenido activo entre 1994 y el presente año. El nuevo fondo está dotado con 3.700 millones de euros, de los que España recibirá más de 1.000, de acuerdo con cifras ayer aportadas por Espinosa. Durante el último septenio ha conseguido 1.787,53 millones de los 4.119,34 con los que ha contado el IFOP.
Del nuevo Fondo Europeo de Pesca, la ministra de Pesca destacó que le reconoce a España una deuda de 30.000 toneladas de arqueo bruto, merced a lo cual las flotas nacionales dispondrán de un margen apreciable para reforma y modernización de embarcaciones. Por ello, destacó que las pretensiones del Gobierno se han visto satisfechas.
El cambio de motores está contemplado en condición de uno a uno para la flota artesanal, y con una reducción del 20% en las embarcaciones de entre 12 y 24 metros.
Habrá también márgenes más flexibles para financiar las paralizaciones temporales con cargo al FEP, y se han previsto incentivos para la actividad de pescadores jóvenes y para la acuicultura, para la que las empresas de menos de 750 trabajadores o 200 millones de facturación podrán seguir siendo elegibles.