Alberto Contador (Astaná-Würth) se siente a gusto entre las montañas suizas. Ayer, en el espectacular alto de San Gotardo, el ciclista madrileño consiguió distanciar al grupo del líder, Koldo Gil (Saunier Duval), y de Ullrich y Jaksche. Mantuvo la diferencia en el difícil y mojado descenso y se presentó solo en la meta de Ambri, por delante de un grupo encabezado por David Herrero (Euskaltel-Euskadi). Esta victoria es todo un bálsamo para su equipo, el Astaná-Würth, que aún sigue pendiente de lo que decida la comisión de licencias del UCI Pro Tour para saber si podrán participar o no en el próximo Tour. Hoy, en la contrarreloj final de 30 kilómetros, Gil defiende su liderato ante dos especialistas: Jaksche, situado a 30 segundos, y Ullrich, fino y en forma, a 50 segundos.
La Vuelta a Suiza tendrá así un colofón muy emocionante. Gil, el mejor escalador de la ronda, demostró en la pasada Euskal Bizikleta, su progresión contra el cronómetro. Jaksche pertenece a la escuela de Saiz. Y Ullrich viene de ganar la crono del Giro. La victoria puede caer de cualquier lado.
La jornada de ayer resultó bastante movida desde el principio. Se formó un corte en el que no entraron los primeros de la general y en el que sí se metieron el italiano Stefano Garzelli, más Iker Flores y Alberto Contador, a la postre ganador, que llegaron a abrir un hueco de casi siete minutos. «Ha sido un victoria difícil, pero decidimos atacar desde lejos», contó luego Contador. «Necesitaba este triunfo para llegar tranquilo al Tour, sabiendo que el trabajo está bien hecho», señaló el ganador.
Herrero, segundo
Entre los fugados, el más fuerte fue el madrileño. Arrancó en los últimos kilómetros de San Gotardo y ya nadie pudo alcanzarle. Detrás, el T Mobile aceleraba para proteger a Ullrich. Guerini estiró el grupo, pero no evitó que Gil probara las fuerzas del equipo alemán. Ya lo había anunciado el director del Saunier Duval, Joxean Fernández, Matxin: «Saldremos a ampliar la ventaja para la contrarreloj». Gil se distanció unos metros del Jaksche y Ullrich, y atrapó al grupo de Garzelli. Pero antes de llegar a la pancarta del puerto, el dúo alemán le cogió.
Hasta la meta apenas restaban una quincena de kilómetros y un puerto de cuarta categoría. Contador, solo por delante, se jugaba la victoria en el descenso empedrado de San Gotardo. Detrás, Gil, Ullrich y Jaksche pensaban ya en la contrarreloj de hoy. Sólo Evans y David Herrero trataron de romper el grupo y acercarse a Contador. El corredor bilbaíno se escapó en la última cota, pero no tuvo tiempo para enlazar con el madrileño y firmó otra segunda plaza en esta edición de la ronda helvética.