Los responsables de Interior del Gobierno central y del Ejecutivo vasco analizarán en septiembre la situación de los escoltas en Euskadi y Navarra y cómo adecuar los servicios actuales al escenario abierto tras el alto el fuego y la disminución de la amenaza terrorista. Según han señalado a este periódico fuentes conocedoras de la iniciativa, todos los cambios que se produzcan estarán condicionados «al avance del proceso de paz en los próximos meses» y se realizarán de forma coordinada entre ambas administraciones.