El pasado martes llegó a Euskadi procedente de Londres con una carta de recomendación del mánager y entrenador del Chelsea, José Mourinho, y avalado por el presidente Roman Abramovich. Tras trabajar los dos últimos años como entrenador de porteros del segundo equipo de los 'blues', el gallego Oscar Bartolomé, ha elegido el País Vasco para cubrir una etapa de tres años en la que darse a conocer, antes de regresar a la disciplina del club inglés.
Hace cerca de tres años defendía la portería del filial del Oporto cuando sufrió una lesión de tibia y peroné antes de que finalizara la campaña que estuvo a punto de apartarle definitivamente del fútbol. Aquel año Mourinho dirigía a los blanquiazules y su ayudante Baltemar Brito intermedió para que Bartolomé se quedara en el club. «En su opinión si yo era un buen portero podía ser un buen preparador de guardametas», señaló.
Al final de temporada el Oporto ganó la Liga lusa y la Champions y durante el verano Mourinho fichó por el Chelsea. Fue entonces cuando Brito habló con su superior para tratar de que «recalara en la entidad inglesa. En su opinión tenía proyección», apuntó. El máximo dirigente de la plantilla aceptó. Estuvo dos años entrenando pero no le concedieron el permiso de trabajo por lo que a finales de esta temporada los responsables del club le animaron a venir a España.
Tres años
«Aquí nunca tuve una oportunidad para demostrar lo que puedo hacer. Necesito tres años para que se arregle mi situación laboral en Inglaterra. Una vez que discurra este tiempo tengo un contrato firmado por el Chelsea por tres temporadas en los que entraría a formar parte del cuerpo técnico del primer equipo, siempre que José -Mourinho- siga en la dirección deportiva», explicó.
La razón de haber recalado en Euskadi radica en que la forma de jugar del fútbol vasco «siempre me ha gustado. Es diferente y se apuesta por la cantera algo sagrado para mi, porque es la que se va a romper las piernas por el equipo».
En principio su objetivo es volver a jugar como portero porque todavía cree que puede hacerlo y no se resigna a creer que su carrera haya terminado. «He jugado desde los seis años como guardameta y tengo cerca de 29 por lo que acumulo una larga experiencia. En el caso de que no fuera posible me dedicaría a entrenar. Quiero seguir los pasos de profesionales como Brito», anunció.
Su representante ya ha iniciado contactos con diferentes clubes vizcaínos para ver si estarían interesados. En principio su idea sería recalar en una entidad de Tercera División o superior. «El País Vasco sería la primera opción, si no saliera nada tendría que buscar en otro sitio», destacó.