El juez se encargará de la investigación derivada de las nuevas misivas, que se unirán al mismo sumario en el que están incluidas las cartas que fueron recibidas por empresarios del País Vasco y Navarra en el mes de abril. En aquella ocasión, las misivas de extorsión llevaban fecha del mes de marzo, aunque estaban mataselladas en abril.
Los expertos policiales están realizando análisis técnicos de las cartas que han llegado a empresarios vascos en los últimos días para remitírselos al juez cuando estén ultimados, aunque el magistrado conoce ya tanto la existencia de las misivas como las primeras opiniones de los expertos. Las fuentes consultadas han indicado que las nuevas cartas de extorsión, cuyo existencia fue dada a conocer por el presidente de la patronal navarra, reúnen todos los requisitos para que se pueda asegurar que son misivas auténticas de ETA.
Las cartas están redactadas en euskera, aunque al dorso figura una traducción en castellano. El escrito está fechado en el mes de mayo, aunque los matasellos revelan que fueron echadas al correo a principios de junio y en la provincia de Vizcaya. En la parte superior del documento aparece un sello en color de la banda terrorista. El papel, como es habitual en este tipo de misivas, lleva en el centro una filigrana con el dibujo del hacha y la serpiente acompañado del lema 'bietan jarrai', utilizado por la organización terrorista.
Además, también figura un sello circular con las siglas de ETA. Las cantidades de dinero solicitadas oscilan entre los 24.000 euros y los 60.000, según las fuentes consultadas. La banda indica a los empresarios que "por motivos de seguridad" hagan el pago en billetes de veinte euros, de cincuenta o de cien.
Número de registro
Cada carta, como es habitual desde hace algunos años, lleva un número de registro que coloca la organización terrorista para codificar una serie de datos. La comparación de los nuevos números con los que aparecían en las cartas recibidas en abril hace sospechar a los investigadores que en medio ha habido otros envíos de misivas de extorsión de los que no se ha tenido noticia.
El texto es diferente de los que utilizaba la organización terrorista hasta el inicio de la tregua para amenazar a los empresarios. Según personas que han tenido acceso a algunas de estas misivas, ETA elude formular amenazas expresas y se dirige a los extorsionados con la expresión "le invitamos a participar en la construcción de nuestro pueblo".
La carta, tras afirmar que "la distribución de la riqueza es un escándalo", pide una aportación económica al destinatario del escrito, añadiendo que "ETA siempre tendrá en cuenta" a los que "hayan participado en la lucha de Euskal Herria". La banda indica a los empresarios que confía en que "pondrá todos los medios para entrar en contacto" con ETA a fin de hacer efectivo el dinero reclamado. El texto termina con la expresión "saludos revolucionarios" a modo de despedida.
Antecedentes
Las nuevas misivas constituyen la segunda remesa de cartas de extorsión enviadas por ETA desde que anunciara el alto el fuego el 22 de marzo. La primera remesa se detectó a mediados de abril cuando empresarios de Navarra, primero, y del País Vasco, después, recibieron los escritos en los que la organización terrorista reclamaba la entrega de dinero. En esa ocasión ETA utilizó un tipo de redacción diferente a las que había empleado hasta entonces.
El Gobierno aseguró que se trataba de cartas remitidas antes del inicio de la tregua, a pesar de que los sobres estaban matasellados en las oficinas de correos en el mes de abril. La propia ETA, en las declaraciones efectuadas al diario "Gara" por dos de sus dirigentes el 14 de mayo, reconoció su responsabilidad en el envío de las cartas y lo justificó como consecuencia de sus necesidades económicas "para hacer frente de algún modo a la lucha".
Lo explicación de los dirigentes etarras parecía dar a entender que la banda había enviado las cartas a empresarios que se habrían ofrecido a colaborar económicamente con ETA, extremo que entraba en contradicción con el hecho de que muchos de los receptores denunciaron la extorsión sufrida. "Lo entendemos -dijo ETA del envío de cartas en la entrevista de 'Gara'- como una ayuda de personas comprometidas. ETA garantiza que ese dinero será utilizado a favor de la libertad y construcción de Euskal Herria. En ese sentido situamos las peticiones monetarias que realiza ETA".