El arquitecto riojano Francisco Javier Martínez Soto concibió durante su estancia en Santiago de Chile una lámpara que mezcla dos elementos esenciales: la luz y el oro. Esta pieza, elaborada en 1998, ha merecido recientemente el premio al mejor diseño en el concurso bianual que convoca el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro y está a punto de ser comercializada por una empresa de iluminación de Bilbao.
El que la obra fuera elaborada en la etapa que su creador pasó en Chile «ha influido» en el resultado final, según reconoce el arquitecto, que asegura que probablemente si no hubiera salido de España no hubiera surgido esta pieza.
En esta lámpara la luz se refleja sobre una lámina de oro y se transmite en el entorno «de una forma cálida y discreta». En el entorno más alejado, «actúa como un foco orientador o un piloto intimista y confortable».
Para Martínez Soto, en la pieza se da «una fusión de distintas culturas». Alude al carácter misterioso de los retablos y a la influencia del lugar en que la concibió y las creencias allí existentes. Añade también que la idea surgió a partir de la obra 'El elogio de la sombra', del escritor japonés Junichiro Tanizaki, en la que habla de la concepción oriental de la sombra en la que ésta en ocasiones se valora incluso más que la luz.
La lámpara es también el resultado del gusto del arquitecto por «expresar lo máximo con los mínimos materiales».
Martínez Soto reside en Navarra, aunque está realizando un edificio de viviendas en El Cubo. Dice que su labor como arquitecto y el diseño de obras como la lámpara que ha sido premiada «forman parte de una misma carrera». Afirma, de hecho, que hacer esta pieza ha sido igual que «elaborar un pequeño proyecto de arquitectura». Ha tenido que combinar luz y espacios, elementos con los que también juega cuando diseña edificios.
La lámpara está expuesta en la exposición que acoge el Colegio Oficial de Arquitectos de la Rioja (COAR) en la que se muestran otras 27 creaciones que se han realizado en 2003 y 2004 en siete categorías diferentes. En los paneles pueden verse las obras más destacadas en el último certamen de arquitectura vasco-navarro.
La exposición podrá visitarse hasta el 2 de julio los días laborales de siete de la tarde a nueve de la noche y de doce de la mañana a dos de la tarde los festivos.