El Tribunal Correccional de París condenó ayer a penas de entre uno y diez años de cárcel a siete etarras arrestados en 2002, tras la primera detención de Ibon Fernández de Iradi, 'Susper'. Se trata de seis ciudadanos españoles -culpables de asociación de malhechores con fines terroristas y tenencia ilícita de armas y documentos falsos- y de una vascofrancesa, procesada por el primero de los delitos citados.
El tribunal dictó diez años de cárcel contra Balbino Saenz de Olarra, de 44 años; nueve años para Jesús Guinea (28 años) y José María Otegi (33); ocho para Naia Zuriarrain (29) e Iker Heredia de Elu (28); seis para Joana Núñez (28) y dos, uno de ellos de obligado cumplimiento, para la vascofrancesa Intza Oxandabarats.
Los seis primeros fueron arrestados el mismo día que 'Susper', el 19 de diciembre de 2002, gracias a los datos hallados en un cuaderno incautado al entonces supuesto jefe militar de ETA. Oxandabarats fue detenida poco después, al aparecer su fotografía en cuatro documentos de identidad franceses falsificados que fueron hallados en un piso en Tarbes, localizado gracias a las notas de 'Susper'.
A Saenz Olarra, el fiscal le adjudicó el papel de jefe del 'comando Fermín', integrado también por Heredia y Núñez. A Guinea y Otegi les enmarcó en los 'servicios secretos' de ETA, mientras que Zuriarrain tenía «un papel de importancia» en la estructura de reclutamiento. Oxandabarats facilitó a la banda sus fotografías para obtener documentación falsa.