La Comisión de Justicia del Congreso dio ayer luz verde a la reforma de la Ley del Menor, para su próxima aprobación por el Pleno de la Cámara. El texto permitirá finalmente su aplicación a los jóvenes de entre 18 y 21 años, frente al proyecto original remitido por el Gobierno, que suprimía esta posibilidad, gracias al acuerdo entre el PSOE y el resto de los grupos salvo el PP.
La Ley vigente permitía ya su aplicación a los mayores de 18 años y menores de 21 siempre y cuando se trate de una falta, sin violencia o intimidación y que las circunstancias personales del imputado y su grado de madurez lo aconsejen. La reforma prevé, en líneas generales, un endurecimiento de las medidas para los delitos más graves y responder a nuevas realidades sociales como las bandas juveniles, el acoso escolar, así como medidas de protección a los menores que han sufrido un delito sexual.
El texto, sin embargo, recibió críticas de BNG, PNV, IU-ICV y ERC, estos dos últimos habituales socios del Gobierno. Esas formaciones no comparten el endurecimiento de las penas al entender que van contra de la reinserción y reeducación social del menor. El PP, por su parte, ve «necesaria» la reforma , pero votó en contra al no ver aceptadas sus enmiendas que reclamaban un endurecimiento adicional de las medidas (3 años), y la posibilidad de aplicar la Ley de manera excepcional a los delincuentes de entre 12 y 14 años para delitos muy graves.