Al Logroñés se le están agotando las vías para defender su causa en el asunto del contencioso-administrativo que mantiene desde enero de 2005 con el Ayuntamiento de Logroño, por la rescisión unilateral del acuerdo de cesión de Las Gaunas. Ayer, el máximo organismo judicial regional, el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR) emitió una sentencia desfavorable para los intereses del Logroñés y dio su conformidad a la ruptura del convenio por parte del Ayuntamiento.
De esta manera, ratifica lo que en su momento una juez de Logroño sentenció en primer instancia el 7 de febrero de este mismo año: simplemente que el Ayuntamiento obró de manera adecuada cuando decidió romper unilateralmente el acuerdo de cesión que había firmado con el Logroñés. Es más, el TSJR ofrece un esquema similar a la sentencia que se dio en primera instancia para salvaguardar los derechos del Ayuntamiento de Logroño en perjuicio del Logroñés, que se encuentra con una nueva piedra en el camino.
Dos errores de forma -la suspensión de pagos se firmó en octubre en lugar del 1 de julio de 2004, y las facturas de luz, agua y gas no estaban a nombre del Logroñés- han sido un apoyo suficiente para que el TSJR decida ratificar lo que en momento expuso otra juez del Juzgado de Logroño en primera instancia.
Sin embargo, el Logroñés no parece que quiera cerrar aquí este capítulo que acaba de presentar un nuevo traspié. De hecho ayer mismo anunció a través de su asesoría jurídica que «ya nos hemos puesto a trabajar para elaborar el recurso de tasación necesario para presentarlo en el Tribunal Supremo». El club tiene diez días para exponer su caso ante el máximo organismo jurídico nacional, y éste decidirá si este contencioso tiene la relevancia necesaria para ser aceptado.