El Gobierno iraní aseguró ayer que estudiará con «interés y sin prisa» la propuesta presentada por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad y Alemania que ofrece incentivos a Teherán a cambio de que suspenda su programa de enriquecimiento de uranio.
«Estudiaremos sin prisa las propuestas y ofreceremos las nuestras a Europa», dijo ayer el ministro de Exteriores iraní, Manucher Mottaki, tras reunirse con el Alto Responsable de la Política Exterior de la UE, Javier Solana, en la sede del Ministerio de Exteriores en Teherán, donde le detalló la propuesta de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad y Alemania.
La tranquilidad mostrada por los responsables del país persa contrasta con las declaraciones realizadas hace dos días por la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, en las que aseguró que esperaba una respuesta a la iniciativa «en cuestión de semanas, no meses».
Por otra parte, el titular de Exteriores iraní aseguró a su homólogo japonés, Taro Aso, que Teherán estudiará «seriamente» el paquete de incentivos ofrecidos por Occidente. Mottaki realizó estos comentarios en una conversación telefónica de 25 minutos, afirmó el ministerio mediante un comunicado. Pese a ello, Mottaki reiteró el derecho de Irán a desarrollar tecnología nuclear para propósitos pacíficos.
Asimismo, el jefe de la diplomacia iraní manifestó que Estados Unidos es culpable de la falta de confianza entre Washington y Teherán y aseguró que cree que la comunidad internacional comparte con Irán la desconfianza hacía el país norteamericano.
«Futuro brillante»
Solana, encargado de entregar a los responsables de Irán el plan elaborado por Reino Unido, EE UU, Francia, China, Rusia y Alemania, calificó de «positivas, útiles y constructivas» las conversaciones con los dirigentes iraníes.
También manifestó que espera un «futuro brillante (en las relaciones con Irán) tras estas negociaciones», y mostró su confianza en «alcanzar un acuerdo duradero» con Teherán. El responsable europeo se entrevistó con anterioridad con el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Alí Lariyani, quien también calificó la entrevista de «constructiva».
Aunque hasta ahora no se han conocido detalles de la oferta de la comunidad internacional, ha trascendido que las potencias occidentales están dispuestas a ayudar a Irán a que pueda recurrir a la energía nuclear para la producción de energía.
Sin embargo, en caso de que las autoridades de Teherán no acepten los incentivos que recoge el documento, este contempla una serie de sanciones que se aplicarían contra el país, aunque de momento se desconoce su naturaleza.
Lariyani, el principal negociador iraní en el caso nuclear, expresó que la propuesta entregada por Solana «tiene puntos positivos», pero también «dudas que deben ser resueltas». «Estudiaremos la propuesta europea y anunciaremos nuestra respuesta en el futuro», dijo Lariyani, que al igual que Mottaki no quiso desvelar la posición de su país respecto a la oferta ni el momento en el que el Gobierno de Teherán se pronunciará sobre ella.
Bienvenida
Asimismo, el responsable iraní añadió que la intención europea de solucionar el caso nuclear a través del diálogo supone un «paso correcto al que Irán da la bienvenida». Lariyani mostró su confianza en que se produzcan nuevas consultas y negociaciones una vez que Teherán estudie la propuesta para «poder llegar a una conclusión lógica y equilibrada». Además, el dirigente iraní agradeció a Solana y a sus colaboradores haberse desplazado a Irán para entregarles la iniciativa.
EE UU y la Unión Europea consideran que el programa nuclear que desarrolla Irán es susceptible de ser utilizado para fines bélicos, aunque las autoridades Iraníes insisten en que sus fines son únicamente la producción de energía eléctrica. Sin embargo, el secretario general del Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamad al-Baradei, insistió en que no existen pruebas de que Irán haya desviado materiales hacia fines militares y aseguró que Teherán «no supone un riesgo inminente».
El pasado sábado, el líder supremo de Irán, el gran ayatolá Ali Jamenei, aseguró que el islam es contrario al armamento nuclear y que, por lo tanto, su país no tiene ninguna ambición de usar la tecnología atómica con fines militares.