La escasez de anchoa en el Golfo de Vizcaya ha disparado su precio un 18,16% en el último año. Según los datos dados a conocer ayer por el Ministerio de Industria y Comercio, esa especie alcanzó el pasado mes un coste medio en España de 7,58 euros el kilo, lo que supone un ligero abaratamiento del 1,47% respecto a abril. En el País Vasco, las cifras que se pagan son muy superiores. En algunas pescaderías se ha llegado a despechar el bocarte por encima de los 13 euros.
En el futuro inmediato, la anchoa seguirá por la nubes. Al menos, a tenor de los nefastos resultados logrados por los arrantzales que el lunes volvieron a faenar hasta que Bruselas apruebe el cierre de la pesquería, lo que podría producirse a finales del presente mes. Según datos de las cofradías de pescadores, esos buques no han conseguido pescar nada de anchoa, ni de bonito. Tan sólo han logrado algunas capturas de chicharro.
El salmón, por su parte, acumulaba en mayo una subida del 17,69% en el último año. Mientras, el aceite de oliva fue un 43,21% más caro, lo que demuestra que el recorte que se viene registrando en origen durante las últimas semanas aún no se ha trasladado a los consumidores.