La economía alemana se mueve. Y eso se nota. Incluso, en la construcción, uno de los sectores más afectados por la letanía germana, que en los últimos once años tuvo que despedir a unos 700.000 trabajadores. La recuperación está en marcha. La patronal de esa actividad admitió el pasado jueves que, después de una década miserable, mira el futuro con optimismo por su «elevada cartera de pedidos y las favorables condiciones» que ofrece ahora el rumbo del país.
Un informe publicado el martes por la OCDE confirmó que la principal potencia de la UE se encuentra en la buena dirección gracias al impulso de la demanda; en especial, del consumo de las familias, congelado en los últimos años.
Pero en el horizonte acechan algunos nubarrones, que aventuran que la actual época de expansión experimentará un frenazo tras las campanadas de Nochevieja. Todas las instituciones -desde el Gobierno al Fondo Monetario Internacional, pasando por la Comisión Europea, la OCDE o los prestigiosos institutos económicos- prevén que el crecimientos se ralentizará el próximo año. La expansión del gasto de los hogares -propiciada, entre otras razones, por el Mundial de Fútbol, que ha disparado las ventas de televisiones, por ejemplo- se traducirá en un crecimiento de entre el 1% y el 1,2%, según la mayoría de las estimaciones, frente a la 'horquilla' de entre el 1,8% y el 2% esperada para el presente ejercicio.
Veneno puro
A ello contribuirá la anunciada subida en tres puntos del IVA -del 16% al 19%- aprobada por el Gobierno de gran coalición, después de que los partidos que lo forman proclamaran en la campaña electoral que una medida de ese tipo sería veneno puro para la actividad del país. La decisión pretende recudir el gigantesco déficit presupuestario alemán.
«Un aumento de los impuestos representa el camino equivocado porque, de acuerdo a la experiencia, afecta al crecimiento y al empleo», constaron los institutos económicos en su informe de primavera. Según sus estimaciones, ese alza se 'comerá' en torno a medio punto de Producto Interior Bruto.