Va camino de ser el San Juan del Monte más acelerado de los últimos tiempos; avanza 'speedico' perdido. Primero fue Félix Alfonso Moneo (ya saben, el periodista de pro) el que despachó el pregón en apenas tres minutos de reloj. Y ayer le tocó a la Cofradía de la Orden del Bombo resucitar al susodicho 'elemento' a golpe de bíceps y a la carrera, en poco más de dos. Eso sin descontar el puñado de segundos que deparó un momento de máxima tensión -leasé esto con la suficiente mesura-: el Bombo se atascó en el tejadillo del velador de la casa del Cura. Y «¿Dios!» , casi se lo lleva por delante.