El Gobierno español pedirá a la Comisión Europea que cierre la pesquería de la anchoa «con carácter inmediato» si los informes científicos confirman que esa especie se encuentra en peligro de extinción en el Golfo de Vizcaya; es decir, si la biomasa es «inferior» al límite -fijado en 28.000 toneladas- que garantiza la supervivencia de la actividad. Esa posición es avalada por el propio Ejecutivo comunitario. Su responsable de Pesca, Joe Borg, confirmó ayer que Bruselas prohibirá en julio las capturas si los expertos avalan que su situación es crítica. Según indicó el comisario, por el momento no se sabe si realmente las existencias son escasas.
La decisión de la Administración española fue expuesta por el secretario general de Pesca Marítima, Juan Carlos Martín Fragueiro, durante la reunión con representantes de la flota del Cantábrico. Estos últimos, entre los que se encontraban responsables de las cofradías vascas, exigieron el cierre inmediato de la pesquería - «mejor hoy que mañana»- y la concesión de indemnizaciones para compensar la «catastrófica» costera de este año.
De ahí que los arrantzales salieran del encuentro con una sensación de malestar. «Una vez más, sólo nos dan buenas palabras», lamentó el presidente de la Federación de Cofradías de Guipúzcoa. Jaime Tejedor explicó a este periódico que todos los informes científicos que maneja el Ministerio de Agricultura y Pesca son «terroríficos» y confirman que el 'stock' de anchoa se encuentra en niveles «muy peligrosos». «Fragueiro sólo está a la espera de conocer un estudio del informe del Instituto Oceanográfico francés, y eso puede demorar en exceso la veda y perjudicar aún más los recursos», añadió. «No tiene sentido que espere para pedir el cierre de la pesquería cuando, tanto otros informes como la escasez de capturas confirman que no hay anchoa».
«Intereses» con Francia
Además, reprochó al Gobierno que «ahora quiera tener todos los informes para pedir la veda y cuando la abrió en marzo no necesita ninguna opinión científica». En su opinión, esa posición obedece a «la existencia de intereses con Francia en este asunto».
Precisamente, la flota pelágica gala ha iniciado esta madrugada la campaña de la anchoa. Los pescadores vascos celebrarán hoy asambleas para decidir si mantiene su barcos amarrados o también salen a faenar hasta que se apruebe la veda, lo que podría producirse en junio.
Fragueiro aseguró ayer que «este Gobierno no va a abandonar a la flota pesquera que se haya visto perjudicara». En ese sentido, el secretario general de Pesca anunció que elaborará una propuesta de ayudas económicas para afrontar la merma de ingresos de la flota. Pero puntualizó que no serán iguales para todos, sino que se «adaptarán» a la situación de cada barco porque «algunos han ganado mucho dinero y otros han perdido».
En la reunión, los arrantzales exigieron que las indemnizaciones sean iguales para todos y «que nos paguen el dinero que no hemos ingresado». «Nos engañaron cuando abrieron la pesquería y ahora deben afrontar las responsabilidades política», aseveró Tejedor. Según sus datos, los ingresos en una costera habitual alcanzan unos 28 millones de euros y este año los pescadores sólo han logrado ocho.
Ayer también se planteó la necesidad de poner en marcha un plan de recuperación de la anchoa y de pesca responsable. A juicio de los pescadores del Cantábrico, ello pasa por exigir a Francia que adecue su flota a la realidad. «No puede pescar porque no tiene cuota», señaló Tejedor.
El Gobierno y el sector volverán a reunirse el día 15. Antes, el 12, pescadores españoles y franceses, expertos y representante nacionales y europeos se reunirán en Bruselas para analizar los informes científicos.