El Departamento de Educación presentó ayer en el Parlamento su propuesta de préstamo de libros escolares. El plan de la consejería que dirige Tontxu Campos no ofrece gratuidad sino una reducción en la factura a las familias, a la vez que exige una gran implicación de padres, alumnos, editores, colegios y profesores para que funcione. Establece que las editoriales publiquen por separado ejercicios y manuales de teoría. Los padres tendrán que adquirir los cuadernos de ejercicios y pagarán un 25% del precio de los libros de texto. Cada escuela gestionara el uso correcto de los materiales, que se renovarán cada cuatro años, y los niños deberán aprender a cuidarlos para ser utilizados por otros escolares.
El método que ha ideado el equipo de Campos comenzará a aplicarse con los niños de entre 6 y 8 años, y se implantará de forma progresiva en todas las etapas educativas y en las dos redes hasta el 2013. El próximo curso se llevará a cabo una experiencia piloto en el primer ciclo de Primaria de cincuenta escuelas del País Vasco en la que participarán más de 5.000 niños, y en 2007 comenzará de forma oficial en esa misma etapa de todos los centros de la enseñanza pública. A los colegios concertados llegará en el curso 2010-2011. La Administración sólo correrá con los gastos de la compra de libros en la red pública -que aglutina al 48% de los escolares del País Vasco-. «Es un gesto hacia esa red», confesó el consejero ayer.
Sólo el PP censuró el proyecto. El parlamentario Iñaki Oyarzabal dijo que no es un sistema «de gratuidad» de libros y que ni siquiera «llegará a ponerse en marcha». Aseguró que muchas familias seguirán comprando los libros a sus hijos y se incrementarán las diferencias: habrá niños que estudien con materiales nuevos y otros que trabajen con los viejos. Recordó que la Diputación de Alava paga la factura de los manuales escolares de todos los alumnos.
EL SISTEMA
Los padres comprarán en la tienda de su elección los libros en el primer curso de implantación del sistema, o si les toca la renovación. Los textos se repondrán cada cuatro años excepto en el primer ciclo de Primaria, que se comprarán nuevos todos los años. Las escuelas enviarán a las familias la lista de los manuales y pagarán la factura a las tiendas. Al acabar el curso, los niños entregarán los textos al colegio. En el momento de la devolución, los padres se harán cargo del 25% de su valor en concepto de 'canon de buen uso'. Si algún manual está deteriorado, el centro podrá decidir que lo abonen.
VOLUNTARIO
El sistema es voluntario y las familias pueden optar por seguir comprando a sus hijos los libros. Sólo deben avisar al colegio a principio de curso. Campos opinó que la mayoría de la comunidad lo aceptará y defendió que el proyecto es importante para los alumnos porque tiene un fin educativo y trata de fomentar la igualdad de oportunidades. «Busca educar al niño en la responsabilidad y el cuidado del material, el reciclaje y la reducción del consumo innecesario. Exigirá una tarea educativa importante de los profesores», detalló.
LA ESCUELA
El Gobierno vasco ingresará en las cuentas de las escuelas el dinero que precisen. El centro creará una comisión de gestión, compuesta por representantes de las asociaciones de padres de alumnos, profesores, dirección y estudiantes, que se encargará de las labores de gestión. También velará por el buen uso del material, decidirá los manuales que deben ser repuestos y si una familia tiene que abonar un libro deteriorado. El Departamento sólo pagará a los colegios concertados «gastos de gestión». En concreto, si el centro pide un préstamo para comprar el material, se ofrece a pagarle los intereses. Educación argumenta que el sistema se financiaría por sí solo: si cada familia paga el 25% y se usa el libro cuatro años, no supone un gasto al colegio.
PLAZOS DE IMPLANTACIÓN
El próximo curso se llevará a cabo una experiencia piloto en primer y segundo curso de Primaria de cincuenta escuelas públicas vascas. En 2007-2008 comenzará a funcionar el préstamo de forma oficial en ese mismo ciclo en todas las escuelas vascas y, al siguiente curso, alcanzará ya a toda la Primaria. En 2009-2010 llegará a la Secundaria de la red pública. Al año siguiente comenzará en la Primaria de los colegios concertados y para el 2012-2013 se desarrollará en la ESO, con lo que se habrá completado en todo el sistema educativo vasco.
CURRICULUM VASCO
El Gobierno vasco ha hecho encajar el proyecto de préstamo de libros con la puesta en marcha del curriculum vasco. El consejero detalló ayer que se había decidido empezar el préstamo de libros por el primer ciclo de Primaria, donde se repondrán los manuales cada año, para dar tiempo a que concluya la elaboración del curriculum vasco y las editoriales elaboren los libros ajustados a los contenidos que fije el Gobierno vasco. No tendría sentido, advirtió, adquirir ahora un libro para que dure cuatro años cuando habrá que renovarlo en breve.
LOS LIBREROS
Los editores, que se habían mostrado contrarios al préstamo porque auguraban que traería graves consecuencias al sector, tendrán que implicarse en el proceso. En su proyecto, Educación establece que no se podrá, lógicamente, escribir en los textos escolares. Por ello, deberán publicarse los ejercicios prácticos por separado. Tontxu Campos explicó ayer que otra de las razones por las que se había establecido un plazo de siete años para la implantación de la gratuidad era dar tiempo a las editoriales a que se adapten al proceso y sufran los menores perjuicios.
FINANCIACIÓN
El Departamento de Educación cifró ayer en cerca de 45 millones de euros el coste de la puesta en marcha del préstamo de libros en los próximos siete años, si bien durante ese período de tiempo comprendido entre 2006 y 2013 los ingresos en concepto de canon pagado por las familias serán de cerca de 19 millones. A los colegios concertados les costaría más de 25 millones de euros. El consejero de Educación aclaró ayer, además, que las becas que se conceden actualmente a las familias desfavorecidas para adquirir material escolar se mantendrán para ayudar a hacer frente al pago de ese 25% del coste de los libros y de la compra del cuaderno de ejercicios. Campos recordó que el Departamento ha dedicado este curso casi 10 millones de euros a becas para comparar material escolar, que han beneficiado a 90.000 alumnos.