El Correo Digital
Jueves, 1 de junio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

DEPORTES
CICLISMO
La desesperación de Belda
El director del Comunidad Valenciana ve comprometido el futuro de su equipo si el Tour de Francia vuelve a rechazarles
La desesperación de Belda
PREOCUPADO. Vicente Belda no oculta su inquietud por el futuro del equipo. / FÉLIX MORQUECHO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Vicente Belda tiene en el rostro todas las edades de un ciclista. Ha pasado por todas las etapas de este deporte, y ahora sospecha que ha llegado su hora. El final. Según el diario 'As', el Tour anunciará en breve que rompe la invitación del equipo Comunidad Valenciana. «Si eso ocurre, sería la mayor injusticia en el mundo del ciclismo», replica el técnico, aún enhiesto. Pero dobla la figura cuando le preguntan por el futuro: «Sin Tour, esto sería un naufragio». Las preguntas sobre el porvenir del equipo desplazan la rabia y dejan hueco para la desesperanza. «Están jugando con la carrera deportiva de mis ciclistas. Conmigo que hagan lo que quieran, pero que a ellos les dejen en paz». Belda, casi tragando el llanto, se colocaba ayer en la diana: «No sé si esto vale la pena. Mejor me compro unas gallinas y me dedico a sacar patatas. Y si no como carne, pues comeré sardinas». Ocurrente hasta el final.

La detención de Ignacio Labarta, segundo director del C. Valenciana, como supuesto implicado en la trama de dopaje que orbitaba alrededor de Eufemiano Fuentes puede volcar una lápida sobre el equipo. «No tenemos nada que ver con Eufemiano desde hace dos años. Ninguno de mis corredores va a aparecer en ninguna lista. Nos hemos puesto a disposición de quien sea para que nos hagan los controles que quieran. Y Labarta ha sido apartado del equipo». Ésos son los argumentos a favor. Pero el Tour baraja otros en contra. Hace dos años, con la explosión del 'caso Manzano', la ronda gala esquinó al antiguo Kelme, matriz del Comunidad Valenciana. El purgatorio duró dos temporadas, hasta que esta primavera el Tour anunció el regreso de la formación de Belda. El perdón condicionado. Le quitó la marca de sospechoso. Pero ese estigma siempre deja una cicatriz.

Por eso, si ahora la organización de la Grande Boucle vuelve a rechazar al equipo levantino, redactaría su esquela. «Sea cual sea la decisión del Tour, la Vuelta a España tomará el mismo camino. Las grandes vueltas tienen una postura común y las dos consensuarán su decisión. Y creo que el equipo Comunidad Valenciana estará en ambas», dijo ayer José Luis Aznar, gerente hasta el pasado lunes de la entidad. Ha renunciado al cargo por no resquebrajar aún más su salud. El ciclismo, desde hace tiempo, no da más que problemas. La sucesión de casos de dopaje ha rebajado la mítica y la épica de este deporte y las ha colocado al borde de un váter. El ciclismo profesional es un enfermo. Puede que terminal.

Belda no duerme. «A la una y media de la madrugada me llamaron de la Cadena Ser. Hoy, a las nueve y media, he hablado por teléfono con el secretario autonómico, con David Serra. Me ha dicho que estemos tranquilos». Difícil. No es sencillo argumentar cómo un escándalo se financia con fondos públicos. «Es injusto -repite Belda-. Aquí, en la Euskal, hay cinco corredores que han sacrificado todo el año por el Tour. Y ahora qué...». Belda estaba descompuesto, como asediado sin remedio. «No hay nada contra nosotros. Hay que esperar a lo que diga el juez, que para eso está».

La ley del Tour

El Tour, sin embargo, no suele esperar. Tiene su propia ley. Él invita, él rechaza. La voz del Tour, Jean Marie Leblanc, se confiesa «aterrado» por las revelaciones de la 'Operación Puerto'. «Antes del Tour tomaremos una decisión». Al Comunidad Valenciana le avalan los resultados deportivos. Le tumba su pasado: el 'caso Manzano', las escalofriantes declaraciones sobre prácticas de dopaje en el Kelme; su antigua relación con Eufemiano Fuentes -Yolanda Fuentes, su hermana, sigue en el equipo-; más el torrente de datos, detenciones, escuchas telefónicas y vídeos que ha sacado ahora a la luz la 'Operación Puerto'. Buena parte de los corredores citados por la revista 'Interviú' como clientes de Fuentes se criaron en el Kelme. Y lo peor, Labarta, un preparador físico de primer nivel y responsable de los entrenamientos del C. Valenciana, pasó por el calabozo. El Tour tiene dos platos en su balanza. Según adelantó el diario 'As', ya ha decidido. Sería el final del equipo que pulió a Escartín, Heras, Rubiera, Sevilla, Botero, Aitor González, Valverde y Plaza. Y Belda tendría que dedicarse a «las gallinas y las patatas».



Vocento
[an error occurred while processing this directive]