Las relaciones sindicales en el País Vasco viven uno de los momentos más tensos de la historia de la democracia, con discrepancias y enfrentamientos cada vez más agrios, que tienen su origen en los acuerdos alcanzados en el diálogo social, la negociación colectiva o la financiación. Josu Onaindi, secretario general de CC OO de Euskadi, la segunda central vasca, resalta la necesidad de la unidad de acción, pero acusa a ELA, en respuesta a sus críticas, de mantener un alto grado de connivencia con el Gobierno vasco y la patronal en las elecciones sindicales y de ser privilegiada en la financiación institucional.
- ¿Cree que los conflictos que vive el sector público vasco se deben a que el Gobierno está desatendiendo los capítulos sociales?
- En un parte importante se debe a ello, ya que el gasto social sobre el PIB ha bajado en los últimos años. Así se indica en un informe nuestro sobre Osakidetza, que revela que la inversión en sanidad es de las más bajas del Estado. Pero hay otras causas. En el área de personal, el Gobierno tiene un grave problema de estabilidad, con niveles de temporalidad muy altos; y también se debe al final de un modelo sindical y político de connivencia clara entre el Gobierno vasco y ELA. Por otro lado, ésta es una conflictividad virtual, ya que, por desgracia, los niveles de apoyo a las movilizaciones que convoca ELA son bastante bajos. Y es que situaciones de este tipo deben afrontarse desde la unidad, y no como una pelea de contrapoderes entre un sindicato y el Gobierno. En cambio, donde CC OO lidera la representatividad, como la Universidad y la Administración de Justicia, sí hay unidad.
- ¿La contención del gasto a la que alude es la adecuada en momentos de crecimiento económico?
- No compartimos esa política de déficit cero en este momento. Se da la paradoja de que el Gobierno vasco tiene superávit, cuando debería hacer un esfuerzo inversor porque Euskadi necesita actuaciones importantes en infraestructuras y en los capítulos sociales (sanidad y enseñanza públicas entre ellos). Así, sucede que la pérdida de niños matriculados en la enseñanza pública ha bajado siete puntos en los últimos años, lo que evidencia la falta de una política oficial clara de respaldo de esta opción. Algo similar ocurre en Osakidetza.
Convenios
- ¿A qué atribuye CC OO el retraso sistemático en la negociación de los convenios? ¿Es fallo sindical o presión de la patronal?
- Yo creo que se debe a tres causas: la posición de la patronal, la actuación de ELA y la falta de unidad sindical. La patronal quedó confusa cuando ELA cambió hace unos años de estrategia. Primero buscó salidas con acuerdos con otras centrales, a veces de eficacia limitada, pero ahora ha optado por dejar morir la negociación y acumular beneficios importantes. En cuanto a la estrategia de ELA de romper la negociación sectorial en favor de la de empresa, ha favorecido esta situación. Y, por último, la unidad sindical es indispensable para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores.
- Ante la posición irreductible de la patronal de frenar el recorte de jornada, ¿cree CC OO que ha llegado el momento de aparcar esta reivindicación tan clásica?
- La rebaja de la jornada es importante, aunque no se pueden tratar igual las casi 1.800 horas que tienen algunos sectores y las 1.592 -35 horas semanales- de otros. Eso demuestra que hay un margen para hablar del asunto. Es malo mantener consignas tan cerradas en la negociación como esta de la patronal. Hay sectores donde el recorte es algo lógico y posible y donde no dejaremos de reivindicarlo, mientras que en otros lo que queremos es racionalizar el tiempo de trabajo, para conciliarlo con la vida familiar, por ejemplo.
Reforma laboral
- Desde algunos sindicatos se reprocha que la última reforma laboral esconde una nueva vía de abaratamiento del despido.
- Yo no creo que sea así. Lo que pasa es que en Euskadi hay mucha costumbre de desprestigiar los acuerdos que se firman en Madrid. Esta reforma está dirigida a los sectores más débiles del mercado laboral y pone unas fechas para el final de la contratación precaria, a la vez que deja abierta la posibilidad del control de este capítulo en la negociación colectiva y en las subcontratadas. Además, mejora las condiciones del Fogasa y del desempleo para algunos colectivos. En resumen, protege a los sectores más desfavorecidos de la sociedad.
- Otras críticas aseguran que la reforma es un instrumento de financiación. ¿Qué responde?
-ELA utiliza en este asunto el mismo principio defendido por Goebbels, cuyo lema era que una mentira repetida cien veces se convierte en verdad. Pues bien, en este país quien más financiación institucional recibe es ELA. Y si de algo hemos 'pecado' en los acuerdos firmados en Madrid es en la ausencia de contraprestaciones de ningún tipo a los sindicatos. Además, CC OO sigue sin recibir mucho patrimonio sindical acumulado, cuando ELA va a recibir su patrimonio histórico, al igual que UGT. Además, critica el acuerdo de la construcción porque busca liberar una persona para formación sindical, cuando en el convenio de la enseñanza privada de Euskadi se dedican 720.000 euros a la financiación de liberados sindicales, de los cuales 9 son de ELA, 2 de STEE y 1 de CC OO. Son sólo dos ejemplos, pero hay muchos más.
-En cuanto a la reforma de la Seguridad Social, ¿le habría gustado ir más lejos de lo que parece que se va a acordar?
- Éste es un capítulo en el que el movimiento sindical debe demostrar su responsabilidad. Las pensiones no deben tener un tratamiento coyuntural, sino a largo plazo, de consolidación del sistema público. Hay muchos intereses creados en que pueda ser inviable, de las instituciones financieras e incluso del Gobierno vasco, que parece que trata de ponerlo en cuestión. Poco a poco se tendrán que ir adoptando esas medidas de consolidación no para 2020 sino para 2050 y más allá. Pero en esta negociación se ha llegado hasta donde era posible.
Elecciones sindicales
- La concentración de las elecciones sindicales de final de año abre la carrera por lograr delegados. ¿Cómo afronta CC OO el proceso?
- Para CC OO tienen un objetivo: elegir a los representantes para hacer la negociación colectiva. Cuando ese fin se pervierte, algo no funciona bien. Y es lo que sucede con la segregación de centros de trabajo con la única razón de conseguir más delegados, que tiene poco que ver con los intereses de los trabajadores. En este sentido, el grado de connivencia entre la patronal y el Gobierno vasco con ELA ha llevado a una atomización de las elecciones sindicales que no guarda relación con otros sectores. Por ejemplo, en la enseñanza, la circunscripción es un territorio histórico mientras que en Osakidetza es cada centro de trabajo. Eso lleva a que, para el mismo número de trabajadores, en el primer caso se elijan más de 300 delegados frente a los ciento y pico del segundo. Algo similar ocurre en la Administración autonómica.
- Cuando los trabajadores votan, ¿lo hacen para ese fin que CC OO defiende o en función de otros principios como los ideológicos?
- En CC OO tenemos claro que el trabajador vota, sobre todo, al sindicato que está en el centro de trabajo, a quien le visita y resuelve sus problemas.
- ¿La ausencia de violencia puede facilitar unos comicios más normales y favorecer a algunos sindicatos?
- Alguna incidencia sí tendrá la mayor normalidad política, pero el resultado final tiene más que ver con el trabajo sindical realizado.
- ¿CC OO ha vivido situaciones en que la situación política ha limitado su representatividad?
- Eso se ha dado más por la influencia de la patronal. Es el elemento que más las condiciona, y casi siempre en favor de un determinado sector, el de ELA.