La fotografía de la llegada ya estaba hecha en la salida. La llevaba Iván Basso en su maillot. Era una imagen de Santiago, su segundo hijo, nacido el viernes. El líder indiscutible del Giro salió con esa instantánea y con una misión: mostrarla en la meta de Áprica. No tuvo oposición. No la ha tenido ningún día. Ha ganado por derribo. Por aplastamiento. A la manera de Armstrong. Basta ver las diferencias en la general. Históricas. Hoy, en el paseo hacia Milán, sólo le quedará una duda: si tendrá o no fuerzas para el Tour.
Y en ese camino por la etapa de hoy, Quique Gutiérrez podrá por fin saborear su segundo puesto en la general. «Estoy a punto de lograr mi hazaña particular. Hoy -por ayer- ha sido mi etapa más difícil», declaró. Lo pasó mal, muy mal. Los castigados corredores de este tremendo Giro pasaron a ritmo de tregua los altos de Tonale y el Gavia. Han llegado vacíos. Todo quedaba para el Mortirolo, para esos doce kilómetros al 10% de media y rampas del 18%. Una pared estrecha. Alpinismo.
Simoni, que le dará hoy al Saunier Duval el tercer puesto en este Giro, buscó la segunda plaza. Apretó desde el inicio de la subida. Todo fue un calco de días anteriores. La jerarquía del Giro se repitió. Basso le siguió sin cambiar de rostro. Detrás, Gutiérrez y Cunego se retorcían para evitar el naufragio. Garate, que había pasado el primero por el Tonale y el Gavia, y Savoldelli venían más lejos. Las curvas del coloso de piedra despedían al Giro. Era la última gran subida de esta edición. Una escultura dedicada a Pantani ponía un lazo a la ascensión. ¿Qué mejor panteón para el ciclista que mejor volaba! Simoni y Basso fueron los primeros en saludarle.
Tras el Mortirolo, sólo quedaba una cascada de curvas y la leve subida hacia Áprica, el lugar que un día vio hundido a Induráin. Áprica siempre queda lejos. Ayer tampoco nadie tenía fuerzas. Casi nadie. Sólo sí, de sobra. Simoni, que quería ganar al menos una etapa, no pudo seguirle. Buscaba una foto victoriosa, pero no sabía que ya estaba hecha. Era de Santiago, el hijo del ganador de este Giro. La mostró el padre. Ya tiene el Giro, le espera el Tour.