Tras cinco días de concentración en Las Rozas y ocho entrenamientos, España afronta este noche el primer test serio para el Mundial de Alemania. Sin Salgado y Del Horno, ambos lesionados, Luis utilizará el amistoso del albaceteño Carlos Belmonte, ante Rusia (22,00 horas, TVE 1), para perfilar el duelo del 14 de junio contra Ucrania, en Leipzig.
Aragonés, que confiesa que aún alberga alguna duda sobre el dibujo idóneo, considera que este compromiso «sirve para empezar a ver los frutos del trabajo realizado y, además, ante un adversario muy parecido a Ucrania, que se defiende bien y contragolpea con rapidez». La semana próxima llegará el trabajo en Valencia, que se cerrará con el choque de Elche ante Egipto, un equipo parecido a Túnez, segundo adversario de España en el Mundial, y las probaturas concluirán ante Croacia. A partir de ahí, la confusión, los fallos y los desequilibrios, se pagan con la eliminación.
Convencido de que sus jugadores están «bien, con ilusión y ganas», el de Hortaleza anda, sin embargo, preocupado con algunos aspectos tácticos, sobre todo defensivos. «No hay mucho tiempo y debemos ser rápidos en corregir los errores, aunque es normal que las selecciones no tengan los movimientos tan automatizados como los clubes», sostuvo ayer, antes de insistir en la necesidad de «juntar más las líneas» en el repliegue y la presión.
Aunque lo fundamental ahora es limar detalles, perfilar el equipo mundialista, conseguir un buen tono físico y evitar más lesiones, el veterano técnico madrileño no duda de que «ganar a Rusia es muy importante», debido a que supone de inyección moral para los futbolistas y refrendo del trabajo. ¿Miedo a que comiencen las críticas si se cae ante Rusia? «Uno ya tiene muchos años y sólo teme a la velocidad de las balas», bromea.
A tenor de lo perfilado, el seleccionador comenzaría la cuenta atrás con la misma idea que le dio buen resultado en la repesca ante Eslovaquia, precisamente el rival que impidió entrar en el Mundial a los rusos, que esperan la llegada de Guus Hiddink al banquillo. Todo apunta a que el 'sabio' desea emplear el sistema del Barça, con un 'trivote' en el centro del campo -Senna, Xabi Alonso y Cesc-, y un tridente ofensivo formado por Luis García, Torres y Villa, alejado en la izquierda de su posición natural de ariete. En la zaga, Antonio López sustituirá a Del Horno.
Sin tres antiguos pilares
Si se cumplen las previsiones, el capitán Raúl sería carne de banquillo, al igual que Xavi y Albelda, tres piezas básicas en otros tiempos. Sin embargo, el técnico aclaró que nunca dijo que este primer once de la pretemporada mundialista será el que arranque en Leipzig. «El del último amistoso sí puede ser más parecido», sostuvo ayer, quizá para despistar. Pablo, de inicio, e Iniesta, que debutará en la segunda mitad, serán profetas en su tierra.
Los rusos, que cayeron ante España en la última Eurocopa, se presentan con un equipo deprimido. Ha vuelto Titov, tras cumplir sanción por dopaje, y tienen un seleccionador interino, Alexandr Borodiuk. De todas formas, saldrán al campo muy motivados para luchar por un puesto en el 'once'. España, en cambio, se juega más: la correcta puesta en marcha del proyecto mundialista.