A falta de las dos últimas películas que se verán hoy, sigue sin aparecer un rival de Pedro Almodóvar y Alejandro González Iñárritu, que con 'Volver' y 'Babel' son los grandes favoritos para ganar en el festival de Cannes. La película francesa 'Quand j'étais chanteur', presentada ayer, sólo es un correcto melodrama, en torno a un cantante que se dedica a versionear baladas famosas en salas de fiesta.
Dirigida por Xavier Giannoli, está protagonizada por Gérard Depardieu y Cécile de France. Los actores son lo mejor del filme y cabe reseñar que Depardieu canta temas de Serge Gainsbourg o Christophe y no lo hace nada mal. «Escribí el guión pensando en Depardieu, pensé que era mejor contar con él que con una estrella de la canción para interpretar el personaje», aseguró el director.
Según Giannoli, trabajar con Depardieu «ha sido tener a una superestrella, pero sobre todo a un actor. En el rodaje, he tenido mucha complicidad con él». La película, que toma el título del filme de una de las canciones que interpreta el personaje protagonista, fue aplaudida con entusiasmo por los espectadores, que acompañaron con las palmas el tema final.
La película portuguesa 'Juventud en marcha', de Pedro Costa (no confundir con el director y productor español del mismo nombre), es una historia de dos horas y media en la que apenas pasa nada. Rodada a base de largos planos fijos, toda en interiores, sin el menor movimiento de cámara, se podría decir que Costa sigue la estética de su compatriota Manoel de Oliveira, pero la multiplica por diez.
11-S
El filme muestra a un septuagenario que, en lo que se supone un suburbio de Lisboa, es abandonado por su esposa y decide buscar a su hijo. La película provocó una amplia desbandada de espectadores, aunque los muy escasos que llegaron hasta al final la ovacionaron con pasión.
En la jornada se proyectó también, fuera de concurso, 'United 93', la reconstrucción del vuelvo del 'boeing' de United Airlines que había partido de Nueva York hacia San Francisco y que, secuestrado por el mismo grupo terrorista 'yihadista' responsable del 11-S, no logró su objetivo de estrellarse contra la la Casa Blanca. Dirigida por el británico Paul Greengrass y protagonizada por Opal Alladin, Alan Basche y Starla Benford, trata de reconstruir lo ocurrido en aquel vuelo, que cayó sobre un campo despoblado de Pennsylvania, al parecer porque los pasajeros intentaron reducir a los terroristas.
Si Oliver Stone presentó el pasado lunes 20 minutos de 'World Trade Center', la tragedia verídica de dos policías atrapados el 11-S bajo las Torres Gemelas, el británico reconstruye la historia del avión destinado a ser estrellado contra la Casa Blanca.
Todos los personajes, tanto pasajeros y tripulantes del avión como autoridades aéreas civiles y militares, se corresponden con seres reales. La mayoría de las conversaciones en el interior de la cabina de avión o las que los pasajeros mantuvieron por teléfono con sus seres querido son asimismo fidedignas. Salvo los primeros minutos, que muestra cómo los terroristas rezan y se preparan para la acción, la película se desarrolla en tiempo real.