Una mayor afluencia a conciertos en vivo, representaciones teatrales y cine nacional fueron las mejores noticias para la cultura española en 2005. Según el informe anual de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE ), que gestiona los derechos de más de 85.000 creadores, la asistencia a espectáculos musicales creció un 3,2%; a los sinfónicos, un 10,1%; a las obras escénicas, un 4,1%, y un 9% las personas que vieron cine español, más de 21 millones. Estas cifra amortiguaron la caída en la venta de discos y vídeos (un 2,8%) y en las taquillas de cine (12,4%) a causa de la piratería y las descargas ilegales de Internet.
La SGAE, líder mundial en repertorio latino, con 4.332 nuevos asociados en 2005 entre compositores, letristas, guionistas, cineastas, coreógrafos, dramaturgos y editores, gestionó en 2005 unos ingresos sociales de 318,77 millones de euros, un 6% más que en 2004.
La entidad distribuyó entre sus socios 318,84 millones de euros, un 8% más que en 2004. De ello se beneficiaron 32.037 creadores, por la explotación de 565.163 obras distintas, en su mayoría musicales (491.759), audiovisuales (67.847) y dramáticas (5.557).
Contra la piratería
Pese a todo, la directiva de la SGAE reconoció que el balance anual se había cerrado por debajo de las previsiones iniciales. El directivo Pedro Farré achacó el fenómeno de la piratería a la falta de percepción social y reconoció el fracaso de las campañas de sensibilización. «Es un fracaso de todos», señaló.
Los números así lo constatan. Si en 2004 la venta de discos, vídeos, material multimedia y a través de Internet generó unos ingresos de casi 82 millones de euros, en 2005 cayó hasta los 74,8 millones. Sólo el pasado año, aseguró Pedro Farré, los españoles bajaron de la Red 500 millones de archivos ilegales.
Por el contrario, el informe revela los buenos resultados de las ventas tanto de música a través de Internet (crecieron un 69%, con un volumen de negocio de 4,2 millones), como de melodías o tonos para teléfonos móviles, que incrementaron su recaudación un 56%, hasta los 3,5 millones de euros.
Estos ingresos son los segundos mayores de la SGAE, por detrás de los derechos de autor en radios y televisiones, que alcanzaron 108,7 millones de euros, un 22% más. En tercer lugar se situaron los beneficios de la ejecución de obras musicales y audiovisuales en locales y establecimientos, ya sea en directo o con aparatos receptores, así como salas de cine, que alcanzaron los 69,1 millones, un 4,5% más que en 2004.
La SGAE ingresó con la música en vivo 19,5 millones, 13,56 de las obras dramáticas y 24,13 de la explotación del repertorio en el extranjero. Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Argentina y México, por este orden, fueron los países donde las obras españolas tuvieron una mayor presencia.