Batasuna advirtió ayer de que el proceso abierto tras el alto el fuego de ETA «entrará en situación de bloqueo» si la próxima semana son encarcelados los ocho miembros de la mesa nacional citados a declarar como imputados por el juez Fernando Grande-Marlaska. El magistrado de la Audiencia Nacional quiere aclarar si Batasuna burló la suspensión de actividades dictada contra dicha formación, cuando el pasado 24 de marzo celebró una rueda de prensa para presentar a su nueva dirección.
Si hace siete días Arnaldo Otegi afirmó que la decisión del magistrado situaba el proceso en un momento de «extrema gravedad», ayer Joseba Permach -uno de los llamados a declarar junto a Otegi- fue un paso más allá y alertó de la parálisis que se producirá si prosiguen las decisiones judiciales contra Batasuna, unas «consecuencias que tendrá que medir el Estado español», señaló el dirigente de la izquierda abertzale en una entrevista en Radio Euskadi.
Permach arremetió directamente contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al que acusó de ser el «mayor responsable» de la «iniciativa de la Audiencia Nacional para agredir permanentemente a la izquierda abertzale y a Batasuna». Manteniendo un tono muy duro en su discurso, el portavoz de la formación ilegalizada recalcó que durante los últimos meses, «bien en privado o bien en público», se está intentando retrasar el inicio de la «negociación política» y poner el proceso «al borde del colapso».
El dirigente de Batasuna afirmó que el «Estado español es consciente de la necesidad de abrir un debate» y de que la «mayoría social del país piensa que es necesario un nuevo marco político», sustentado en el «derecho a decidir y en la articulación territorial del conjunto de Euskal Herria». En ese sentido, denunció que el Partido Socialista «quiere evitar ese debate» y está «desaprovechando una oportunidad histórica para afrontar en parámetros democráticos y de paz el conflicto vasco».
Asimismo, Permach consideró una «absoluta ridiculez» y una «excusa» plantear que, en estos momentos, es necesaria la legalización de Batasuna para iniciar un proceso de diálogo y de negociación, «porque es intentar poner la pelota encima del tejado de la izquierda abertzale, cuando fueron PSOE y PP quienes crearon el Pacto Antiterrorista».
Ataques a batzokis
El dirigente de Batasuna también se dirigió al PNV, cuyo portavoz, Iñigo Urkullu, condicionó el miércoles la puesta en marcha de la mesa de partidos a la desaparición de la kale borroka después de los últimos ataques a batzokis. Permach afirmó que hay hechos «muchísimo más graves», como el encarcelamiento de sus dirigentes, y acusó a los jeltzales de «no estar a la altura de las circunstancias». Además, criticó al PP por tener una actitud de «apuesta por la guerra y por mantener la actitud represiva», e instó al PSOE a «optar entre mirar a la derecha o al resto de formaciones y hacer una apuesta por la paz».
Por su parte, el colectivo de familiares de presos Etxerat responsabilizó a los miembros del tripartito y al lehendakari Ibarretxe de la política penitenciaria y les exigió que «hagan frente a la violencia de los Estados» o bien «dimitan».