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¿SE PUEDE SABER POR QUÉ? Educación
Rosa Herrera Tengo una niña de tres años, y la he matriculado en el colegio público que me toca por la zona en la que vivo: el Itxasoko Ama, de Mamariga. A la semana siguiente de haber hecho la prematrícula, me convocan junto a ocho padres para decirnos que va a haber un sorteo porque solo puede entrar un niño. Es decir, que los otros ocho pequeños serán derivados a otros centros de Santurtzi en los cuales hay sitio, independientemente del lugar donde residan. En mi caso, vivo a diez metros del Itxasoko Ama y me ha tocado el único colegio del municipio donde nadie quiere enviar a sus hijos por los problemas de convivencia que existen y que, además, está en la otra punta de la localidad. Puedo entender que no haya sitio para todos, pero no concibo por qué se permite que haya pequeños que ocupen plazas de centros que no les corresponden... Y esto lo saben tanto en el departamento de Educación del Gobierno Vasco, como en la propia escuela. Pero claro, están empadronados en casas de amigos o familiares. Ante esto, ¿qué debo hacer yo? ¿Por qué mi hija se queda sin plaza en un centro que tiene a diez metros de su casa? Luego nos extrañamos cuando la mayoría de padres optamos por la enseñanza privada, pero es que nos vemos obligados a ello, no nos dejan otra salida. Yo renuncie a una plaza en un centro privado por este colegio y ahora me veo sin ninguna de las dos. Me parece una injusticia.
Responde: el departamento de Educación del Gobierno Vasco. Para comentar y responder a todos estos casos necesitaríamos una estructura de la cual carecemos en estos momentos.
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