Arnaldo Otegi consideró ayer que transmitir la idea de que el proceso abierto tras la declaración de alto el fuego de ETA se limita a «paz por presos o paz por desarme» es un «gran error» porque tiene «contenidos políticos» y de lo que se trata es de «superación del conflicto». El líder de la formación ilegalizada volvió a insistir en que para Batasuna se vive una situación «delicada» debido a las actuaciones judiciales. En una línea similar se expresó el secretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga, que acusó a José Luis Rodríguez Zapatero de tener el «papel de anestesista» por retrasar el diálogo político.
Los máximos responsables de la izquierda abertzale volvieron ayer a meter más presión al presidente del Gobierno y al Partido Socialista. Después de que el propio Otegi afirmase hace unos días que el proceso se encuentra en un momento de «extrema gravedad» tras la citación a varios dirigentes de Batasuna por parte de la Audiencia Nacional, y que Joseba Permach dijese el lunes que es «insostenible» basarlo unicamente en un diálogo Gobierno-ETA, la izquierda abertzale mantuvo ayer la misma línea de exigencia.
Así, Otegi aseguró que si se está «agrediendo» -en alusión a las citaciones judiciales- a quien es «parte fundamental» del «diálogo político», se está bloqueando la puesta en marcha de la mesa de partidos «y no hay solución». «Por eso hemos hablado de una situación delicada», advirtió en declaraciones a ETB.
El portavoz de la formación ilegalizada tachó de «gran paradoja» que Rodríguez Zapatero vaya a anunciar que va a hablar con ETA mientras la Audiencia Nacional les llama «por hacer ruedas de prensa». Según manifestó, «no tiene ninguna lógica» esta situación a menos que se busque transmitir la idea de que se trata de un proceso «técnico de paz por desarme, paz por presos», que «lo hace Zapatero en Madrid». «Ese -añadió- es el gran error, el proceso es superación del conflicto, acuerdo, y eso lo tenemos que hacer aquí». En este sentido, Otegi consideró ridículo que se quiera trasladar la sensación de que este proceso «no tiene contenidos políticos» porque «todo el mundo sabe que el día que nos sentemos en una mesa nadie ya podrá defender que éste es un proceso técnico».
Respecto al resto de formaciones, destacó que tampoco habrá proceso sin los socialistas navarros y de Euskadi, y consideró «previsible» que UPN y PP «se posicionaran desde el inicio en contra».
Interlocutor
En una línea similar se expresó Rafa Díez Usabiaga. El secretario general de LAB acusó a Rodríguez Zapatero de «anestesista» y se preguntó «por qué se puede hablar con ETA mientras se ataca a Batasuna». El dirigente de la izquierda abertzale consideró que «parece que existen algunos problemas escénicos para hablar con un grupo político que debe ser interlocutor». En una entrevista a Euskadi Irratia, aseguró que «ya es hora» para colocar «las bases e instrumentos que se deben tomar entre todos los partidos y dar una verdadera preferencia al diálogo político». Por su parte, el también dirigente de Batasuna, Pernando Barrena, exigió en una rueda de prensa en Pamplona la derogación «inmediata» de la Ley de Partidos.
Asimismo, el colectivo de apoyo a los reclusos de ETA Askatasuna sostuvo que el «proceso democrático» ha de comenzar «por el reconocimiento» del carácter «político» de los reclusos de la banda terrorista.