El consejo de Iberdrola aprobará hoy el nombramiento de dos nuevos vicepresidentes en sustitución de José Antonio Garrido y Javier Herrero, que abandonaron la compañía en abril en coincidencia con el relevo en la presidencia de Iñigo de Oriol por Ignacio Sánchez Galán. Como candidatos a esos cargos se perfilan Juan Luis Arregui y Víctor Urrutia, dos de los principales accionistas individuales de la eléctrica, en la que ejercen como consejeros independientes. Ninguno de ellos tendrá poderes ejecutivos.
La designación de estos dos vicepresidentes se encuadra en la remodelación del consejo que ha acompañado a la llegada a la presidencia de Ignacio Sánchez Galán. El máximo responsable del grupo ha realizado cambios en el órgano de gobierno para adaptarlo a su estilo. Para empezar, decidió concentrar todo el poder de la empresa al prescindir de la figura de consejero delegado, un papel que él desempeñaba cuando Iñigo de Oriol era presidente.
Además, en el consejo del 26 de abril en el que se formalizó el relevo del histórico directivo, se produjo la salida de Herrero y Garrido, lo que dejó vacantes las vicepresidencias. Desde entonces se ha estado especulando con posibles sustitutos. Hoy, por fin, se resolverá la incógnita.
Según fuentes cercanas a la compañía, Sánchez- Galán se ha decantado finalmente por dos independientes, en lugar de designar a alguno de los consejeros 'dominicales', que representan en la compañía a los principales accionistas institucionales. Es el caso del presidente de la BBK, Xabier de Irala, nombrado por la caja de ahorros, que tiene una participación del 7,5% en la eléctrica.
Juan Luis Arregui, fundador de Gamesa y nombrado recientemente presidente ejecutivo de la papelera Ence, es el principal accionista individual de Iberdrola con un 1,78% del capital. Víctor Urrutia, por su parte, controla un 0,13% de la compañía, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Ya fue en el pasado vicepresidente de la empresa, pero dejó el cargo para permitir el nombramiento de José Antonio Garrido, al que paradójicamente sustituirá ahora .