La Administración británica, tras conocer el informe de inspección emitido por Maritime and Coastguard Agency, ha decidido impedir que el buque 'Fortuny', destinado a realizar la línea Bilbao-Portsmouth, opere con viajeros. Todo el pasaje que no ha podido embarcar en el puerto británico será trasladado por otro medio de transporte, a la mayor brevedad posible, a Bilbao, según informó la compañía Acciona Trasmediterránea.
Según informó la entidad inglesa a través de un comunicado en su página web, se determinó impedir la salida el barco 'Fortuny Sorolla' del puerto de Portsmouth después de que cuatro inspectores localizaran "varias deficiencias" en la nave. La Agencia Marítima y Guardacostas de Inglaterra calificó la medida de impedir la partida del barco como "preventiva" y lamentó las molestias que ésta haya podido causar a los pasajeros del ferry.
Por su parte, la compañía Acciona Trasmediterránea mostró su sorpresa y calificó de "desproporcionada" la medida adoptada por las autoriaddes británicas. "Es inusual que un equipo formado por ocho inspectores inspeccionen un buque tan pronto como realiza su primera escala en puerto británico. Además, resulta anómalo que la autoridad competente emita un comunicado de prensa mientras los propios inspectores estaban en el barco", manifestó.
Según argumentó la compañía, el buque 'Fortuny', destinado a realizar la línea Bilbao-Portsmouth, superó satisfactoriamente la semana pasada la correspondiente inspección en puerto español, de acuerdo a la normativa comunitaria vigente.
Permisos en regla
Además, desde la Dirección de la Marina Mercante Española se les ha confirmado que todos los permisos y comunicaciones entre ambas Administraciones, la española y la británica, se habían realizado conforme a la normativa. Acciona Trasmediterranea había formulado también la comunicación pertinente al Puerto de Portsmouth.
La Dirección de Acciona Trasmediterranea dijo lamentar los inconvenientes que esta situación haya podido crear a los pasajeros que pretendían embarcar esta misma tarde en el puerto inglés de Portsmouth. Asimismo, la Dirección de la compañía está analizando detenidamente las causas que han motivado esta situación, así como las acciones legales que, en su caso, quepa adoptar al respecto.