El presidente de Bolivia, Evo Morales, no se plantea la posibilidad de "indemnizar" a las empresas afectadas por la nacionalización de hidrocarburos, entre las que se encuentra Repsol YPF. El mandatario latinomericano justifica su decisión en que no se trata de una "expropiación" ni de sus activos ni de su tecnología.
"Hay empresas que han invertido y tienen todo el derecho a recuperar su inversión y a tener utilidades, pero no ejercerán el derecho de propiedad", ha afirmado Morales antes de participar en la IV Cumbre Unión Europea - América Latina y el Caribe.
El mandatario boliviano asegura que las empresas "recuperarán la inversión y tendrán ganancias de utilidades", por lo que no hay que pensar en una indemnización. "No estamos expulsando a nadie, sólo ejerciendo el derecho de propiedad sobre nuestros recursos", prosiguió el presidente boliviano.
Morales reconoce que la seguridad jurídica "es importante" pero acusa a algunas empresas "que no pagan impuestos y que incluso son contrabandistas", de ser los primeros en violar la seguridad jurídica. "¿De qué seguridad jurídica nos pueden hablar estas empresas o sus países?", se ha preguntado.