El Baskonia reajusta hoy su calendario con la disputa del duelo ante el Llanera Menorca, pendiente por la celebración de la 'Final Four' de Praga y que mantiene la dosis baloncestística de rigor entre semana. Desde la despedida de la capital checa, el conjunto vitoriano se ha conjurado para elevar las prestaciones de su juego, mermadas ya en los choques previos a la última gran cumbre europea. También para recuperar vigor ante la inminente escalada competitiva que inyectarán los 'play off' por el título. En estos momentos, cualquier ensayo es válido para engrasar la maquinaria y el Llanera Menorca es la pareja de baile circunstancial.
Porque el choque que acoge hoy el Fernando Buesa Arena nace con apariencia descolorida. Ante un rival mermado por las bajas, el conjunto azulgrana está obligado a cumplir un pronóstico inclinado claramente a su favor. En principio, Curro Segura no podrá contar con los lesionados Bud Eley, Vladimir Krstic y el ex baskonista Miroslaw Beric. En el bando vitoriano, el duelo de hoy podría deparar la reaparición de Tiago Splitter.
Integración progresiva
El interior azulgrana, inédito durante tres encuentros desde la subluxación de hombro que sufrió en Praga ante el Maccabi, se ha ido sacudiendo la inactividad de forma progresiva y ayer completó el entrenamiento vespertino sin excesivos problemas. La prueba podría permitir al pívot azulgrana gozar de algunos minutos hoy ante el Llanera. De todos modos, el plan de Velimir Perasovic consiste en afrontar una integración progresiva de Splitter, secundada por el efectivo trabajo de Predrag Drobnjak en los últimos duelos. Sin prisa, pero sin pausa.
En teoría, el perfil bajo que presenta el choque de esta tarde no precisa reapariciones precipitadas. Aunque parezca de locos, al equipo balear apenas le serviría una victoria en la capital alavesa. Su verdadera prueba de fuego llegará en la última jornada al calor de su público ante el Ricoh Manresa, donde se jugará a una carta la permanencia en la máxima categoría del baloncesto nacional. Un triunfo ante el TAU le daría el mínimo consuelo de permitirse una derrota ante los catalanes; pero, en ese caso, debería esperar una concatenación de resultados atípica para salvarse.
Ante esta tesitura, el Llanera Menorca asume cuál es el día decisivo para sus intereses. Hoy tratará de competir ante el Baskonia y el domingo luchará a vida o muerte con el equipo del Bagés. De todos modos, siempre conviene mantener la alerta. El Menorca ya superó a los azulgranas en el duelo de la primera vuelta en Mahón y una nueva sorpresa sería demasiado contraproducente para los planes vitorianos.
Estabilidad
Porque el objetivo del TAU consiste en resolver el envite de hoy con la máxima diligencia posible y recuperar la solidez necesaria con vistas a asaltar el domingo el Palau Blaugrana para medirse al Barcelona . Se presume que aquella será una batalla de altos vuelos, con la posibilidad de que el Baskonia pueda lograr un lugar preferente de cara a los 'play off' y, de paso, asegurarse de forma matemática el trienio de la Euroliga. Es la meta ineludible que tiene que alcanzar la plantilla de Perasovic para preservar la estabilidad y el crecimiento del club a medio plazo.