Se acabó el sufrimiento y ahora es momento de realizar los análisis de un equipo que se ha visto al borde del abismo y en el que por encima de todos ha destacado quien más tarde llegó a él: Aritz Aduriz.
LA PORTERIA
Lafuente, reforzado
Aranzubia ocupó el arco en el inicio de campaña. La llegada de Clemente ratificó en primera instancia su condición, pero una serie de errores le hicieron perder la confianza del entrenador. Quizá haya dejado pasar la oportunidad de afianzarse definitivamente. Lafuente ha sabido aprovechar su ocasión. Fiel a su estilo, la sobriedad, se ha visto favorecido por la mejoría del equipo en tareas defensivas. Uno de los pocos beneficios, a título personal, de la temporada.
LA DEFENSA
Ustaritz, el descubrimiento
Sin duda la línea más vilipendiada, a veces injustamente. También la que más vaivenes ha sufrido. Hasta once jugadores han desempeñado labores como defensores. Tras un inicio dubitativo, la zaga se ha visto amparada por el ideario futbolístico del entrenador. En su afán por fortalecer al equipo ha dispuesto de línea de cuatro y línea de cinco, pero ha mermado la capacidad para producir más fútbol. El descubrimiento de Clemente se encarna en la persona de Ustaritz, que ha despuntado en su debut. Cumplidores Prieto, Lacruz, Casas, Expósito y Amorebieta. En su debe, la escasa iniciativa para participar en el juego colectivo de ataque.
CENTRO DEL CAMPO
Orbaiz-Gurpegui, la pareja
La pareja Orbaiz-Gurpegui no ha podido mantener el brillantísimo nivel de la pasada temporada. Aún así, su peso dentro de equipo sigue siendo determinante. Mención especial para Gurpegui, siempre ejemplo de dedicación. Iraola ha sido otro de los perjudicados por el bajón de juego del equipo. No obstante, se recuperó a tiempo para terminar a un buen nivel.
Yeste ha protagonizado una temporada irregular y su mejor argumento ofensivo ha sido asistir a sus compañeros. En el último tercio de la temporada ha demostrado una implicación desconocida en él. Dañobeitia tuvo una aparición rutilante. Con el paso de las jornadas perdió protagonismo. En espera de evolución. Uno de los grandes damnificados de la era Clemente ha sido Tiko. Ha participado en muchos partidos, pero casi siempre de forma marginal. Lo mismo podría decirse de Guerrero. La sorpresa en el tramo final ha sido la solvencia de Murillo en el medio centro.
EL ATAQUE
Aduriz, por encima de todos
Por encima de todos. La incorporación de Aduriz en el mercado invernal ha sido una de las notas más positivas. En sólo quince partidos se ha convertido en el máximo goleador. Un jugador, además, con hambre de triunfo. Etxeberria no estuvo al nivel que nos tiene acostumbrados. Ha rendido más cuando ha jugado como segundo delantero que en las bandas. Urzaiz ha tenido una temporada convulsa. Primero una lesión le tuvo apartado del equipo. Después, una etapa de marginación deportiva y el resurgimiento. Llorente no ha podido corroborar los buenos detalles que apuntó el año de su debut. Aunque nos dejó jugadas como la del gol del triunfo ante el Zaragoza.
LOS ENTRENADORES
Clemente, objetivo cumplido
Una pretemporada accidentada y diez jornadas de liga no son argumentos suficientes para juzgar la capacidad de Mendilibar. Apuesta personal de Lamikiz, no supo o no pudo inculcar su filosofía, y dejó paso a Clemente. Ha cumplido el objetivo propuesto: la permanencia.