Un endocrino, un neurólogo, un ginecólgo y el servicio de hemodiálisis. Son las principales peticiones que ha ido cursando el Ayuntamiento en estos últimos años, pero que, por el momento, no han conseguido prosperar ante las autoridades sanitarias de Castilla y León.
Sobre los tres primeros la respuesta ha sido negativa. Eso sí se acompañaba de promesas para reforzar la prestación de este servicio. En el caso del oncólgo se basaba en las 1.500 firmas que se habían recogido durante una campaña que había realizado el Centro de Promoción de la Mujer del barrio de Las Matillas el pasado verano.
En el caso de la unidad de hemodiálisis la situación es muy distinta. Está pendiente de que una empresa se interese por este servicio para que pueda implantarse en Miranda después de varios intentos infructuosos.
El pasado mes de marzo, la Gerencia de Sanidad anunciaba que se habían tenido que modificar las condiciones para que este proyecto pueda ser una realidad en la ciudad.
Y es que se prevé que la ciudad pudiese contar con un Club de Hemodiálisis, donde los riñones artificiales serán similares a los que suelen utilizar los pacientes cuando se encuentran en sus propios domicilios.