Lo que se adivinaba como una jornada festiva en un acuartelamiento militar de Zaragoza, que ayer celebraba una jornada de puertas abiertas para más de trescientos escolares, se tornó en tragedia por culpa de un fatal accidente. Un soldado de 19 años falleció aplastado y once alumnos de entre 14 y 16 años resultaron heridos con distintos traumatismos al volcar el vehículo blindado en el que habían salido «a dar una vuelta» por las instalaciones. Una de las niñas permanece ingresada en la UCI con pronóstico muy grave al quedar atrapada entre una rueda y el guardabarros del todoterreno, de 15 toneladas de peso.
Al margen del accidente, ayer no era un día normal en el cuartel de Pontoneros de Monzalbarba. Desde primeras horas de la mañana, la disciplina castrense dejó paso a la algarabía de 321 alumnos de ESO de cinco colegios de Zaragoza que, acompañados de 12 profesores, acudían al destacamento a conocer de cerca la actividad diaria de los militares y los medios y materiales con lo que trabajan. El cuartel había programado una jornada de puertas abiertas y entre las actividades previstas figuraba una que, probablemente, era la que mayor interés despertó entre buena parte de los chavales: un recorrido en un BMR, un vehículo blindado todoterreno, similar a los que tantas veces habían visto en las películas de guerra.
Hacia las doce del mediodía, once chavales de tercero de ESO de la Fundación San Valero se acomodaban junto a tres soldados en el interior del tanque. Poco después de comenzar la demostración, el BMR volcó por causas que se desconocen al realizar un giro. El soldado que ocupaba la torreta, J.M.C., de 19 años, murió en el acto al ser aplastado por el vehículo, mientras una de las niñas quedaba atrapada entre una rueda y el guardabarros.
Varias dotaciones del Cuerpo de Bomberos de la capital aragonesa tuvieron que utilizar cojines neumáticos para levantar el vehículo y rescatar a la herida y el cadáver del militar. La menor sufrió múltiples fracturas en la mitad inferior de su cuerpo, de las que fue intervenida quirúrgicamente en la tarde de ayer. Anoche permanecía en estado muy grave en la UCI del hospital Miguel Servet.
El accidente fue presenciado por numerosos escolares y no tardaron en sucederse las crisis nerviosas por la suerte que podrían haber corrido sus compañeros. Los otros diez alumnos heridos -cinco chicas y cinco chicos-presentaban numerosos traumatismos, fracturas y heridas inciso-contusas y fueron trasladados a distintos centros sanitarios de Zaragoza. Cuatro de ellos están graves, mientras que otros dos recibieron el alta médica por la tarde.
Episodios de amnesia
Todos evolucionan favorablemente de sus lesiones, aunque pasarán varios días hasta que se recuperen de la «enorme impresión» sufrida. Algunos de los escolares heridos, incluso, sufrieron episodios de amnesia debido al shock. Ayer recibían en los centros hospitalarios la visita de familiares y amigos porque «necesitaban estar cerca de sus seres queridos», indicó una portavoz sanitaria.
Por su parte, el militar que conducía el BMR sufrió una crisis de ansiedad, mientras que su compañero fue atendido de una fractura de nariz y una herida en el labio. El soldado fallecido, J.M.C., de 19 años y natural de Zaragoza, llevaba apenas un año en el Ejército. Ingresó el 29 de marzo de 2005 en las Fuerzas Armadas y en julio de ese mismo año fue destinado al Batallón de Zapadores del Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros Número 12 de Monzalbarba. El cadáver fue trasladado al Instituto Anatómico Forense de Zaragoza, donde hoy le será practicada la autopsia.
El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, se puso en contacto a mediodía con la familia del soldado fallecido para transmitirle sus condolencias. Por la tarde, viajó hasta Zaragoza en helicóptero para dar en persona el pésame a sus padres y allegados. Alonso, junto al presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, y el delegado del Gobierno, Javier Fernández López, visitó a continuación a los adolescentes que permanecen ingresados. Los escolares también recibieron las muestras de apoyo de otras autoridades, como el general Carlos Villar, Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME); el alcalde de Zaragoza , Juan Alberto Belloch y la consejera de Salud aragonesa, Luisa María Noeno.
El Ejército ha abierto una investigación interna para el «total esclarecimiento de los hechos». El vehículo que volcó se caracteriza, según los expertos, por su «fácil manejabilidad» y su «alta seguridad» en el transporte.