El Alto Tribunal de Inglaterra y Gales autorizó ayer la extradición a España del hispano-sirio Moutaz Almallah Dabas, que está imputado en el sumario del 11-M, acusado de ser miembro del grupo terrorista que ejecutó los atentados que causaron 191 muertos y más de 1.700 heridos. La Audiencia Nacional le atribuye labores de captación y adoctrinamiento y una relación estrecha con jefes del comando terrorista como 'El Tunecino', 'El Chino' y 'El Egipcio'.
La corte rechazó la apelación que su defensa interpuso ante la sentencia, también favorable a la entrega internacional, dictada en noviembre pasado por un juez de Londres. Los abogados de Dabas alegaron sin éxito que podía ser víctima de violación de derechos humanos si era extraditado a España.
Nacido en Damasco, pero con ciudadanía española, Dabas, de 40 años, está preso en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh (sudeste de Londres) tras ser detenido el 19 de marzo del año pasado en la ciudad de Slough (oeste), en ejecución de una orden de busca y captura internacional emitida por el juez instructor Juan del Olmo.
Mark Summers, abogado de Moutaz Dabas, aseguró durante la vista que las condiciones en las que estaría Dabas si fuera extraditado a España serían similares a las de los presos en Guantánamo. Su hermano, Mohannad Almallah Dabas, fue detenido el 18 de marzo del año pasado en Madrid, también por su presunta vinculación con los atentados de Madrid.
España considera que los hermanos albergaban en una vivienda de Madrid a jóvenes islamistas que celebraban reuniones de adoctrinamiento basándose en enseñanzas de Bin Laden. La Policía les tiene por herederos de la célula española de Al-Qaida liderada por 'Abu Dahdah', desarticulada por Garzón. Moutaz, de hecho, está considerado como el 'número 2' de 'Dahdah' y los agentes tienen datos que indican que se mudó a Londres para trabajar con 'Abu Qutada', el principal líder espiritual de los islamistas radicales. También se le atribuyen vínculos con 'Abu Khaled', el presunto correo de Bin Laden para Europa.