La Casa Blanca presentó ayer un actualizado plan de respuesta ante una posible pandemia de gripe aviar provocada por mutaciones del virus H5N1 que faciliten su transmisión entre personas. Estos preparativos asumen el escenario más catastrófico de todos los posibles: dos millones de estadounidenses muertos, cincuenta millones de contagiados, un 40% de absentismo laboral y sin perspectivas de que rápidamente se desarrolle una vacuna efectiva.
Para hacer frente a esta gravísima amenaza a la salud pública, el documento contempla 300 misiones concretas y designa al Departamento de Salud como la institución federal que llevaría la voz cantante. Con todo, se advierte tanto al sector privado como a las autoridades locales y estatales que en caso de pandemia no esperen milagrosos rescates por parte del Gobierno, reavivando temores al desamparo y la desorganización de una crisis sanitaria comparable en sus efectos a una guerra.
Cuarentenas
El genérico plan contempla restricciones de movimiento dentro y fuera del territorio estadounidense, incluido el cierre de centros educativos y la limitación del número de vuelos internacionales, con posibilidad de establecer cuarentenas. Aún así, no se llega a recomendar el bloqueo de fronteras al considerarse que esa medida draconiana solamente supondría retrasar la expansión de la pandemia.
Entre los segmentos de población potencialmente más amenazados se identifica específicamente a los niños en edad escolar, con una mayor facilidad de contagio. La advertencia se basa en estimaciones de un impacto del 40% entre la población infantil, frente al 20% en adultos. También se baraja el cierre de sistemas de transporte público y el despliegue de efectivos militares. Las empresas que ofrecen servicios esenciales deberán desarrollar sus propios planes de contingencia.
Junto a estos preparativos sobre el papel, la Administración Bush ha solicitado un presupuesto especial de 7.100 millones de dólares para la acumulación de fármacos antivirales y vacunas y hacer realidad otras medidas preventivas. Pero hasta la fecha, el Congreso federal solamente ha autorizado la mitad de esa cifra, entre reproches de lentitud e irresponsabilidad en comparación con los esfuerzos de otros países.
Por el momento, el virus de la gripe aviar H5N1 no se propaga con facilidad entre personas, con solamente 205 casos documentos y 113 fallecimientos en nueve países desde finales del 2003. En su versión animal, el virus se ha extendido por ochenta países de Asia, Europa y África, con expectativas de que 'salte' a Estados Unidos este año o el próximo.
Científicos de Europa, Asia y América, participantes en un foro en Singapur, instaron ayer a todos los Gobiernos a prepararse para una pandemia que podría declararse en 18 meses. «Olvidad Iraq e Irán y concentrémonos en las verdaderas amenazas», exhortó el académico inglés John Oxford.