Esta tarde no valen excusas. El Lagun Aro se enfrenta al partido más importante de su corta historia en la ACB y todos, equipo y afición, debemos estar a la altura. No es momento de mirar atrás. Hay que sacar esto adelante.
PRESIÓN
Nervios, tensión, presión... En este tipo de partidos la táctica y la pizarra pierden parte de su protagonismo habitual ante otros factores. Ambos equipos se juegan mucho por lo que, a priori, tanto la preparación del partido como la intensidad en el juego deberían estar bastante equilibradas. De ahí que la concentración y la capacidad de mantener la calma en ciertos momentos puedan ser la clave. También será fundamental el apoyo de la afición de La Casilla que deberá sudar la camiseta tanto como sus jugadores. No cabe duda de que lo hará.
FUTURO
El partido de esta tarde ya es suficientemente importante como para hablar del futuro, pero a estas alturas de la película ambos aspectos van unidos. Como se ha señalado desde la directiva rojilla, buena parte del futuro de este proyecto pasa por evitar el calvario que supondría la vuelta a una liga LEB de la que tantos antiguos integrantes de la ACB intentan salir. Esto también hay que tenerlo en cuenta para que incida en la responsabilidad de cada uno.
CONFIANZA
Nadie esperaba una situación tan complicada, pero hay que mantener la confianza ya que este equipo ha demostrado que puede hacer un buen baloncesto. El Lagun Aro debe volver al camino que le llevó a ser un bloque sólido. Intensidad defensiva y juego colectivo fueron las bases en las que cimentó sus mejores momentos, su estilo.