Los principales dirigentes de Eusko Alkartasuna mantienen su resistencia a repetir coalición electoral con el PNV, a la espera de adoptar una decisión -previsiblemente antes de verano- que deberá ser aprobada por las bases representadas en la asamblea nacional. La ejecutiva que preside Begoña Errazti está firmemmente persuadida de que EA dispone de un espacio electoral consolidado que garantizaría su supervivencia en las urnas en una Euskadi pacificada y, lo que es más, teme que ese suelo quede definitivamente desdibujado si vuelven a concurrir unidos con los peneuvistas en las elecciones municipales de dentro de un año. Esta convicción, arraigada en el entorno de Errazti, se enfrenta a la apuesta que siguen haciendo por la alianza sus socios, el lehendakari Ibarretxe e, internamente, el sector guipuzcoano del partido capitaneado por Iñaki Galdos.