El Correo Digital
Sábado, 29 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


ECONOMÍA
ANÁLISIS
De todo
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

[an error occurred while processing this directive]
Uno de los problemas de la economía actual es que no hay manera de adivinar el signo que adopta la coyuntura. Hay días en los que abres el periódico y debes frotarte los ojos para comprobar que es verdad: ¿habitas en el País de las Maravillas!. Y los hay también en los que las noticias parecen adelantar el inmediato fin del mundo.

Ayer fue un día completo. Tuvimos de todo. Noticias para cantar y noticias para llorar. Empezando por lo más próximo, la variable clave del empleo en España nos dio un disgusto serio al superar de nuevo la tasa de paro el elevado nivel del 9%. En los últimos años, en este país se han creado puestos de trabajo en cantidades ingentes, pero no podemos olvidar al 1.935.800 personas que buscan un empleo y no lo encuentran. El Gobierno asegura que este dato no supone un cambio de tendencia. El tiempo lo dirá y ojalá tenga razón. Pero el modelo de crecimiento español, basado en el consumo y en la construcción, no se puede permitir el lujo de un pinchazo del empleo.

Además, el «lado oscuro de la fuerza» aportó otras dos noticias. El euríbor acumuló el séptimo mes consecutivo de subidas, ensombreciendo el futuro de los créditos (una amenaza para la solvencia); y la inflación se mantuvo en el 3,9%, demasiado lejos del registro de nuestros vecinos-competidores (una amenaza para la competitividad).

Menos mal que los disgustos del frente interior se compensaron con otras dos alegrías procedentes del exterior y muy convenientes para amenizar el largo fin de semana. Alemania revisó al alza sus datos de crecimiento y la expansión de la economía norteamericana se nos fue hasta el 4,8% en el primer trimestre del año. Ambos datos son relevantes.

Si la demanda interior empezase a flojear como consecuencia del descenso del empleo, necesitaremos compensarla con el empuje exterior. Y para eso necesitamos que crezca el consumo en los países con los que comerciamos.

i.m.gardoqui@diario-elcorreo.com



Vocento
[an error occurred while processing this directive]