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Viernes, 28 de abril de 2006
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POLÍTICA
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López dice que el rechazo de Batasuna a los ataques es un paso para su legalización
El líder del PSE califica el plan de Ibarretxe como «cajón de sastre» y le insta a «asumir su liderazgo» «La paz no es un regalo de ETA, sino una victoria de la democracia», afirma
López dice que el rechazo de Batasuna a los ataques es un paso para su legalización
PSE. López compareció ante el comité nacional. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
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Patxi López valoró ayer de forma positiva las declaraciones efectuadas por los dirigentes de Batasuna tras los actos de kale borroka registrados en Barañain y Getxo el pasado fin de semana. La afirmación de Joseba Permach de que estas acciones de violencia callejera fueron «muy graves» son consideradas por el secretario general del PSE-EE «un buen comienzo, un primer paso del recorrido» que deben seguir para ser «creíbles» ante el sistema democrático y así «poder actuar como una fuerza política legal».

López compareció por tercera vez en lo que llevamos de 2006 ante el comité nacional de su partido, reunido en el Palacio Euskalduna de Bilbao. Si las dos primeras ocasiones -en febrero y marzo- sirvieron para presentar tanto el plan de trabajo del PSE para los próximos años como el documento sobre pacificación y normalización elaborado por Jesús Eguiguren, la de ayer sólo tuvo como objetivo analizar el actual momento político. La ejecutiva no presentó ningún informe para su ratificación.

El líder de los socialistas vascos lanzó a sus seguidores un mensaje optimista respecto al proceso abierto -«la primavera ha venido»- y de recuerdo a las víctimas del terrorismo. Pero, al mismo tiempo, también empleó gran parte de su discurso en dejar claras algunas premisas. Entre ellas, que la paz «no es un regalo de ETA, sino una victoria de la democracia», y que la izquierda abertzale debe entender que no es admisible «ningún tipo de manifestación de violencia terrorista».

En este contexto, aludió -aunque sin mencionarlas- a las palabras de los dirigentes de Batasuna. «Reconozco que las declaraciones mostrando rechazo a la violencia callejera son un buen comienzo», sostuvo López, quien animó a la formación ilegalizada a respetar la ley y «las reglas de juego que impone la sociedad. Y esto es algo que también tiene que hacer Ibarretxe».

El lehendakari fue otro de los destinatarios de los reproches de López. El responsable del PSE-EE admitió que el jefe del Gobierno vasco tiene que «asumir su liderazgo y colaborar» con Zapatero «en el camino hacia la paz». Sin embargo, no obvió duras críticas, centradas en el plan de paz que Ibarretxe presentó el miércoles en Ajuria Enea. El secretario general de los socialistas vascos sostuvo que dicha propuesta intenta «mezclar» cuestiones como las víctimas del terrorismo, las del franquismo o la tortura, en un «cajón de sastre» que «difumina» el objetivo de acabar con el terrorismo para introducir «la teoría del conflicto entre dos partes». Además, le acusó de olvidarse de «algunas ideas fundamentales», como que el terrorismo «pretendió imponer a la sociedad vasca un proyecto totalitario».

«Trágala nacionalista»

López advirtió de que los socialistas no van a aceptar «trágalas nacionalistas que definan una Euskadi de unos contra otros», que la «única Constitución» de los vascos es la aprobada en 1978 y que «nadie se va a cepillar» la Carta Magna y el Estatuto. En un discurso que ha venido reiterando en las últimas semanas, matizó que, en estos momentos, de lo que se trata es de verificar el alto el fuego y no de crear «frentes ni partidismos de vía estrecha». Recalcó que el diálogo que se establezca entre el Gobierno y ETA «no tendrá ningún contenido político. Ni Navarra ni ningún otro»; y avisó que nadie debe «jugar con estas cosas» para «entorpecer el camino hacia la paz».

El secretario general de los socialistas vascos terminó su discurso con un mensaje destinado a elevar el orgullo de sus seguidores: «algún día se reconocerá nuestro papel y todo lo que hemos hecho».



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