El principal líder de la oposición bielorrusa, Alexánder Milinkiévich, fue ayer detenido en Minsk y condenado a 15 días de arresto. Con este nuevo encarcelamiento no queda ya en libertad ni un sólo dirigente político que disienta de la política del presidente Alexánder Lukashenko, el último dictador de Europa. La comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, ha pedido la «liberación inmediata» de todos los detenidos en Bielorrusia por motivos políticos.
Milinkiévich, el adversario de Lukashenko que obtuvo más votos en los comicios presidenciales del pasado mes de marzo, se disponía a ofrecer ayer una rueda de prensa en la sede de un diario bielorruso cuando agentes de las fuerzas especiales de la Policía irrumpieron en el local. El dirigente opositor fue esposado y, tras pasar por una comisaría, fue conducido a un juzgado del centro de Minsk, en donde le condenaron a 15 días de arresto.
El castigo impuesto, según las autoridades, se debe a que el miércoles, durante las manifestaciones convocadas con motivo del 20 aniversario de la catástrofe de Chernóbil, Milinkiévich desoyó las advertencias de la Fiscalía de Minsk e intentó llevar a sus partidarios hasta la plaza de Octubre, situada en pleno centro de la capital y escenario de la gran concentración habida el 19 de marzo para protestar por la manipulación de las elecciones. Entonces se reunieron unas 10.000 personas. Esa misma cantidad de manifestantes salió a la calle el miércoles para protestar contra los planes de Lukashenko de repoblar forzosamente las zonas contaminadas por la radiación.
La celebración del vigésimo aniversario del accidente nuclear de Chernóbil se convirtió al final en un gran acto contra la política de Lukashenko. Durante el mitin, Milinkiévich afirmó que «el dictador tiene los días contados». Ese mismo día fue detenido Anatoli Lebedkó, líder del Frente Cívico Unido.
Otro dirigente opositor, Alexánder Kozulin, lleva en la cárcel desde el pasado 25 de marzo, cuando sus seguidores intentaron sin éxito tomar de nuevo el centro de la ciudad. La Policía cargó entonces brutalmente contra los manifestantes.
En las fraudulentas elecciones de marzo, Lukashenko obtuvo el 83% de los sufragios mientras Milinkiévich, el segundo candidato más votado, apenas supero el 6%. Bruselas decidió el pasado día 10 no conceder visados de entrada en la UE ni a Lukashenko ni a ningún otro alto dirigente bielorruso.