La imparable escalada de precios del gasóleo, que ha colocado a ese combustible en máximos históricos, ha encendido de nuevo las luces de alarma en el sector del transporte por carretera. Ante la «grave situación» creada, la patronal vizcaína Asetravi ha recomendado a las empresas y autónomos que suban sus tarifas entre un 2,7% y un 3%·para compensar los efectos negativos del encarecimiento del combustible.
Según los cálculos de la asociación empresarial, -en la que están integradas 500 compañía que poseen 2.000 vehículos y dan empleo a unas 3.000 personas- , el gasóleo ha experimentado un incremento cercano al 8,4% desde enero, lo que «tiene un efecto demoledor en la cuenta de resultados de los transportistas». Tras marcar cinco máximos consecutivos en días anteriores, se mantuvo ayer en una media de 0,996 euros por litro.
Asetravi advirtió ayer de que si no se suben las tarifas, el colectivo sufrirá graves perjuicios. Su presidente , Jesús Martínez, explicó a este periódico que la coyuntura es «muy grave». «Si esto sigue así y no tomamos medidas, habrá empresas que tengan que cerrar», pronosticó. Y es que, según aseguró, el sector «no se ha podido recuperar» de la última crisis sufrida por el alza de los combustibles
Como se recordará, los transportistas españoles celebraron una huelga en octubre del pasado año a fin de lograr trasladar a las tarifas el aumento del gasóleo. El paro se desconvocó gracias a un acuerdo que, entre otros elementos, contemplaba la actualización de las tasas mediante la aplicación de clausulas de revisión automática.
Martínez explicó ayer que, pese a ese pacto, sólo aproximadamente la mitad de los transportistas vizcaínos pudieron elevar sus precios entre un 6% y un 7% de media «frente al 14,5% que subieron sus costes por el alza del gasóleo».
De ahí que pida a los transportistas que reclamen ahora a sus clientes el cumplimiento de ese acuerdo; y a los cargadores,s que sean comprensivos «y acepten la subida si quieren seguir disfrutando del servicio de calidad que les brindamos».