Iñaki Aretxabaleta por 'Patxadan lo egiteko sekretuak' (Los secretos para dormir plácidamente), Amparo López por 'Llueve mucho' y Óscar Alonso por 'Encuentro en María Duplás' son los ganadores de la decimotercera edición del concurso de cuentos, en euskera y castellano, Gabriel Aresti que convoca el Ayuntamiento de Bilbao. El alcalde, Iñaki Azkuna, entregó ayer los galardones, que reportan los escritores 3.900 euros. López y Alonso fueron galardonados ex aequo, en la categoría de castellano, «tendrán que repartirlo, qué le vamos a hacer», dijo Azkuna.
Un total de 650 trabajos (46 en euskera) se han presentado este año. «Más que nunca -enfatizó Azkuna- ahora que en Euskadi cada vez se lee menos. A mí me gustaría que los bilbaínos leyeran cada vez más, no sólo por el placer de la lectura, sino por los conocimientos».
Difícil profesionalizarse
Óscar Alonso alcanza el primer premio del certamen tras el áccesit de hace dos años. Los premios no son algo nuevo en la trayectoria de este bilbaíno, celador en el Hospital de Basurto, ya que «muy pocos pueden dedicarse a escribir cuentos profesionalmente». En 2002 consiguió el Tiflos con 'Disculpen el percance' y tiene otros dos libros de relatos publicados. Alonso busca editor para una novela y ultima su próxima publicación. «Espero poder sacar en otoño 'El corazón de la mantis'», reveló.
Amparo López también está acostumbrada a que se valoren sus cuentos, aunque prefiere la poesía. «He ganado el Internacional de Guardo, el María de Maeztu, el Tierra de Monegros...», enumera la escritora de Guadalajara. «No estaba segura de conseguir el premio en un concurso tan importante, pero presenté uno de los trabajos de los que más satisfecha estoy». Psicóloga de profesión, dedica todo su tiempo libre a escribir.
En cambio, para Iñaki Aretxabaleta, hoy por hoy, escribir no es más que un pasatiempo. «De momento lo primero es estudiar» (cursa Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones en la UPV), comenta el joven de Lezama, a quien el premio de 3.900 euros seguro que le ayudan a dormir plácidamente, como en su cuento.