El Correo Digital
Miércoles, 26 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
MUNDO
MUNDO
Hundir el turismo
Hundir el turismo
Un egipcio observa el desastre frente al restaurante destruido por una de las explosiones. / REUTERS
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Los grupos terroristas que buscan golpear el vital sector turístico egipcio -segunda fuente de divisas del país- han trasladado su campaña desde el Alto Egipto, donde fueron muy activos en los años noventa, a la estratégica península del Sinaí.

Según varios observadores consultados, estos grupos terroristas se han beneficiado de la vulnerabilidad del Sinaí, que precisamente ayer tenía previsto festejar la devolución a Egipto por parte de Israel. Una de las condiciones de aquella devolución fue que la península quedase desmilitarizada.

Para Amro al-Shoubaki, miembro del Centro Al-Ahram de Estudios Estratégicos, el más prestigioso de Oriente Próximo, se trata de «pequeñas células terroristas que actúan aisladas de la red internacional global», descartando así la mano de Al-Qaida.

Otro analista que pidió el anonimato dijo que los grupos terroristas, sean cuales sean, se han aprovechado de que las medidas de seguridad, muy severas en otros lugares turísticos como el Alto Egipto, presentan abundantes huecos en la zona del Sinaí.

El turismo de sol, playa y coral, que es la única actividad de la que vive la península, se ha convertido en los últimos años en un importante complemento a los atractivos faraónicos que son los que tradicionalmente han atraído a los turistas a Egipto.

Según el politólogo Mohamed Salah, experto en grupos islamistas, los ataques del lunes han sido «una especie de venganza con la Policía egipcia» por su campaña de represión que llevó a 3.500 beduinos a la cárcel sin cargos durante meses, según han denunciado grupos árabes de derechos humanos.

Una campaña

En los años noventa, los grupos egipcios Yama Islamiya y Yihad pusieron en jaque al régimen de Hosni Mubarak con una campaña contra el turismo que culminó en la famosa matanza de Luxor en 1997, cuando un grupo de disidentes de la Yama ametralló indiscriminadamente a los turistas en el templo de Hatshepsut.

A este atentado, que ahuyentó al turismo de Egipto durante varios años, se sucedió una campaña inmisericorde contra el extremismo islámico que garantizó la paz en el país y que duró hasta octubre de 2004, cuando el terrorismo islamista, esta vez de carácter «internacionalista», parece haber resurgido de sus cenizas.



Vocento
[an error occurred while processing this directive]