El lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha presentado hoy este plan, tras reunirse con sus dos socios de Gobierno Joseba Azkarraga (EA) y Javier Madrazo (EB), en el llamado "consejo político". El plan será enviado al Parlamento vasco, y está abierto a las contribuciones del resto de partidos.
El plan tiene cinco ejes: la promoción de todos los derechos humanos, la solidaridad con las víctimas del terrorismo, la reparación a las víctimas del franquismo, la defensa de los derechos y libertades civiles y políticos, y la prevención de la tortura y defensa de los derechos de los presos y detenidos.
El lehendakari ha dicho sobre el plan que "esta es la aportación del Gobierno vasco al proceso de paz, para ir hacia una sociedad reconciliada", y ha agregado que "ningún proceso de paz se puede construir sobre el olvido", ya que "debe ser construido sobre la memoria de las víctimas, la justicia y los derechos humanos".
Resumen
La totalidad del plan se conocerá el martes de la próxima semana, cuando sea aprobado en Consejo de Gobierno. En el resumen entregado hoy a los medios, se hace hincapié en la "diversidad de sufrimientos" existentes.
En cuanto a las víctimas del terrorismo, el plan pretende que "sientan nuestra solidaridad activa" y que "les pedimos perdón por los errores que todos hemos cometido". Por ello, considera que se debe alcanzar un "consenso social y político" para apoyarlas y que "nadie debe apropiarse de su causa".
Con el objetivo de "compensar todo aquello que sea reparable", el Gobierno vasco se compromete a impulsar la aprobación de la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo, así como a organizar una jornada institucional de reconocimiento. Entre otras iniciativas, prevé mantener y, en su caso, mejorar la política de prestaciones materiales y de apoyo económico a este colectivo, eliminar las pintadas y carteles ofensivos, o reconsiderar las denominaciones de calles que les resulten ofensivas.
"Aliviar todos los sufrimientos"
Aparte, se destaca la necesidad de "aliviar todos los sufrimientos", entre los que cita los ocasionados por la violencia de ETA y del GAL, el de las personas que han denunciado torturas ratificadas por sentencia firme, el provocado por la dispersión de presos y el de las personas con "sus derechos políticos y civiles vulnerados".
En materia de promoción de los derechos humanos, el plan recupera la creación del Observatorio de Derechos Humanos, recoge la celebración de un Congreso Internacional con motivo del sesenta aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y propone establecer un acuerdo de colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para desarrollar distintos programas.
De cara a la "recuperación" de los derechos civiles y políticos, el documento señala que se plantearán iniciativas parlamentarias e institucionales en este sentido, algunas de ellas dirigidas a la modificación de leyes que "restrinjan o vulneren los derechos civiles y políticos". El plan también recoge el compromiso de iniciativas para evitar la tortura, así como para instar al Gobierno socialista a realizar un plan de acercamiento de presos y a reformar el reglamento penitenciario para que recoja el derecho de los internos a cumplir la penas en centros cercanos a su domicilio.
Acceso de los presos a estudios universitarios
También plantea el desarrollo de la Ley vasca de Universidades, con el fin de "favorecer el acceso a los estudios" de las personas presas. Además, en el ámbito educativo, el Gobierno vasco elaborará un Plan de Educación en la paz.
El documento incluye una batería de propuestas dirigidas al reconocimiento de las víctimas del franquismo, entre las que destacan el desarrollo de un "programa-homenaje" con motivo del setenta aniversario de la rebelión franquista.
El plan será remitido a la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco, para su debate, según el lehendakari, "abierto a las aportaciones" del resto de grupos. Además, el Gobierno vasco presentará anualmente en esta Comisión un balance del desarrollo del plan.