«Es evidente que el alto el fuego no existe», declaró ayer el secretario general del PP, Ángel Acebes, tras concluir que el presidente del Gobierno no ha podido verificar la decisión de ETA de abandonar definitivamente la violencia, a la vista del atentado contra un concejal de UPN en la localidad navarra de Barañain, el 'cóctel molotov' lanzado a una oficina de seguros en Getxo y el envío de cartas de extorsión a empresarios. Para el primer partido de la oposición, todos estos sucesos constituyen actos de terrorismo, tal y como aseguró Mariano Rajoy en la reunión que celebró ayer la junta directiva nacional.
Además, el PP tiene información de que nuevas cartas de extorsión de ETA han sido recibidas por empresarios vascos en fechas posteriores a la declaración de alto el fuego. Según datos que maneja la dirección popular, las últimas misivas tienen matasellos de abril y están dirigidas a industriales de Euskadi. Algunas fuentes del PP vasco apuntan a que el partido tuvo conocimiento «indirecto» el martes pasado de la existencia de una misiva dirigida a un empresario vasco que podría formar parte de una remesa más amplia.
El 'número dos' del PP destacó la relevancia de este chantaje y de los actos violentos del fin de semana y aseguró que «no se puede hablar de accidentes o incidentes del camino» porque se trata de «terrorismo». Además, señaló que estos hechos son «atentados» que resultan «incompatibles» con la declaración de ETA, por lo que concluyó que «el alto el fuego no es real».
El PP pone en entredicho las afirmaciones del Gobierno sobre la comprobación de la tregua y asegura que Rodríguez Zapatero «no ha podido verificar» su autenticidad, por lo que se preguntó por el sentido de su comparecencia en el Parlamento. «Lo que es real -apuntó Acebes- es el atentado, el 'cóctel molotov', la extorsión y el sufrimiento del concejal de UPN y de los empresarios coaccionados. Eso sí que es real».
Sus críticas se centraron en el presidente del Gobierno porque, en su opinión, este fin de semana no «condenó la violencia urbana» y no tuvo «una palabra de apoyo para el concejal de UPN» que fue víctima de un ataque a su ferretería. «No hay derecho», protestó y acusó a Zapatero de cometer la injusticia de olvidar al político navarro y prestar «un respaldo expreso» al dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi. «Otegi no merece apoyo y consideración», señaló y aseguró que es «un delincuente, un terrorista».
«Salirse con la suya»
Pese a todo, el PP mantiene su respaldo al Gobierno para que compruebe «la decisión de ETA de abandonar la violencia». En el mismo sentido se pronunció el presidente fundador del partido y actual senador, Manuel Fraga, que, en declaraciones tras participar en una conferencia en Cuenca, refrendó la tesis de que el alto el fuego es inexistente, pero deseó suerte al presidente del Gobierno «para que se salga con la suya y no haya que decirle que vuelva a sus zapatos».
Mariano Rajoy recordó a sus dirigentes que no existe un proceso de paz puesto que no hay una guerra y prefirió hablar de «proceso para la libertad», pero insistió en que lo único que debe hacer el Gobierno es constatar que la banda ha decidido desaparecer y entregar las armas. Además, reiteró que Batasuna no se puede presentar a las elecciones mientras ETA y todo su entramado no se disuelvan.
Se mostró incrédulo ante el pleno parlamentario que anunció el Gobierno para que el presidente informe de la lucha antiterrorista antes del mes de junio y aseguró que su partido desconoce qué va a pedir Zapatero al Congreso. «No sabemos cuáles son los términos de su comparecencia», dijo. «Creemos que cuando tenga verificada la decisión de ETA es cuando debe ir al Parlamento», añadió. «No necesitamos una votación para constatar que ETA va a desaparecer», apuntó. «Pero si lo que quiere es, sin acreditar eso, iniciar un proceso de negociación nosotros eso no lo vamos a apoyar»
El ambiente de la junta directiva nacional fue de gran emotividad, no sólo por la pasión que puso Rajoy en su discurso sino también por las recientes agresiones de las que han sido víctimas miembros del partido, no sólo en Navarra, sino también en Castilla y León y Cataluña. El líder del PP pidió a sus dirigentes el mismo coraje con el que afrontan la situación las bases y Acebes denunció que el PP está siendo objeto de «persecución» como consecuencia de un «proceso antidemocrático» del que culpó al PSOE por pretender su «exclusión».