Dos hombres de origen árabe planearon ataques a «lugares estratégicos de Estados Unidos», como bases militares y refinerías de petróleo. Así lo revelaron ayer documentos judiciales difundidos por fiscales del Estado de Atlanta. La acusación fue planteada contra el estudiante Syed Ahmed, detenido el mes pasado, y Ehsanul Sadequee, apresado esta semana en Bangladesh. Ambos son ciudadanos estadounidenses que crecieron en el área de Atlanta.
Ahmed, de 21 años, está detenido en un lugar que no fue relevado. El joven se declaró inocente el miércoles de apoyar material a terroristas y renunció a su derecho a presentarse voluntariamente ante el juez para la instrucción de cargos. La acusación que pesa sobre él tiene una pena máxima de 15 años en prisión y una multa de hasta 200.000 euros. Mientras, Sadequee, de 19 años, deberá comparecer ante un tribunal federal de Brooklyn (Nueva York), acusado de formular declaraciones falsas a los agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) durante el transcurso de una investigación.
Viaje a Bangladesh
Fuentes judiciales precisaron que Sadequee habría mentido a la agencia de inteligencia el año pasado cuando fue interrogado sobre el propósito de su viaje a Bangladesh, aunque su familia dijo que el joven proyectaba contraer matrimonio en el país asiático.
Ambos viajaron en marzo del año pasado desde Atlanta a Canadá, donde se entrevistaron con tres hombres que eran blanco de una investigación terrorista, señaló un escrito del FBI presentado ante las autoridades federales. Según el documento, fue durante esas reuniones cuando se analizaron puntos estratégicos en EE UU que podían ser diana de un ataque terrorista, incluidas refinerías de petróleo y bases militares. También conspiraron para determinar formas de sabotear el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) con el fin de alterar el tráfico y las comunicaciones militares.
Además, el grupo desarrolló un plan para recibir entrenamiento «en uno de los diversos campos patrocinados por terroristas». Precisamente, Ahmed intentó realizar un viaje a Pakistán con ese objetivo. El mes pasado, se puede leer en la declaración jurada, el joven confesó que había estado con extremistas hablando sobre formas de perjudicar al Ejército, las comunicaciones comerciales y el tráfico nacional atacando los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS).