Xabat Mendiguren es uno de los ciclistas que destacan en los equipos modestos del panorama vasco, pero esta temporada ha dado un paso al estar corriendo como cedido en el Cafés Baqué durante la Vuelta a Valladolid, hecho que también sucederá cuando se dispute la Vuelta al Bidasoa, en la que el del Suminan tiene puestas sus esperanzas de hacer algo positivo. Hasta el momento está cumpliendo sus objetivos. «Por ahora me encuentro mejor que el año pasado, estoy haciendo buenos resultados y ando bien», aseguró.
En Valladolid quiso dejarse ver y dio la razón a quienes le permitieron ir cedido al Baqué. Mendiguren se metió en la escapada buena en la segunda etapa de la ronda y finalizó en décima posición, el último del grupo de fugados. «Fue una pena porque me falta rematar», aseveró con ganas de tener otra oportunidad como ésta para alcanzar un triunfo. En la última etapa también llegó a la meta con el grupo delantero, pero en esa ocasión iban treinta y no hizo un buen puesto.
El resultado final obtenido en Valladolid no fue del todo malo puesto que el inicio no hacía pensar nada bueno. Mendiguren pasó por dificultades el primer día de carrera al tener problemas en el estómago. Sin embargo, se recuperó y tuvo un rendimiento más que satisfactorio hasta el final.
Correr con el Baqué ha sido una buena opción para dejarse ver, pero espera dar más. «Todavía no tengo la forma buena», apunta. Mendiguren aún no tiene decidido si seguirá una temporada más en el mundo del ciclismo o colgará la bicicleta. Al corredor del Suminan le asaltan las dudas en su cabeza: «Quiero saber hasta dónde soy capaz de llegar cuando ande a tope».
De momento parece que Xabat Mendiguren puede tener un sitio reservado en el Cafés Baqué si continúan sus buenas actuaciones en la disputa de las vueltas que corra, algo que tiene mucho más mérito porque son actuaciones esporádicas.