«Los porteadores nos han dejado tirados. De los 60 que nos han acompañado en la marcha de aproximación hasta el glaciar del Yalung, 46 se han despedido. Nos hemos quedado con 14. Una cifra muy pequeña que nos está creando problemas de logística». Eran palabras de Juanito Oiarzabal, desde el campo base de donde intentarán ascender al Yalung Kang (8.505 m.) y Kangchenjunga (8.596 m.).
El himalayista vitoriano, jefe de la expedición de RTVE, integrado asimismo por Juan Vallejo, Josu Bereziartua, Mikel Zabalza y Ferrán Latorre, comentaba ayer desde Nepal que «ha sido por exceso de nieve. Durante la pasada semana ha nevado mucho y los ventisqueros son enormes. Los 'cargadores' estaban mal equipados, algunos no tenían ni lo básico, y al final se han quedado los '14 'fieles'. Eran los únicos medianamente vestidos, que no van a desaprovechar la oportunidad de hacer negocio. Tenemos 60 bultos repartidos por todo el glaciar. Lo que se podía haber hecho en una jornada, en dos a lo sumo, ahora nos costará cuatro».
Tampoco les queda el recurso de emplear los porteadores de altura de las expediciones suiza y alemana. «Ya lo había pensado, pero están como nosotros. A ellos también se les han ido los nepalíes y van a tener trabajo extra».
Las dificultades no acaban con el retraso en la llegada de las cargas. «Hemos puesto el campo base muy arriba. a 5.500 metros. Hay mucha nieve y hemos pasado el primer día (llegaron el viernes) paleando para hacer la plataforma de la tienda grande. La plantamos nada más llegar, pero sobre nieve. La hemos vuelto a desmontar para retirar medio metro de nieve dura y hacer hueco. A medida que pasen los días y llegue la intendencia, organizaremos el resto de material».
Este trabajo extra les llega tras doce días de marcha de aproximación que Oiarzabal asegura que ha sido la más dura de cuantas ha realizado en el Himalaya. «Han sido doce días intensos. Hemos pasado por calor, tormentas, lluvia helada, nieve y ahora un frío tremendo. El Yalung nos está probando. Ayer por la noche la temperatura bajó muchos grados bajo cero. Menos mal que el cielo se conserva azul y no hace viento. Si vuelve a nevar se van los catorce supervivientes y nos quedamos solos».
Aclimatación excelente
Lo positivo de estos problemas es la aclimatación. «Cuando iniciemos la ascensión al Yalung tendremos una puesta a punto poco habitual. Superar los mil metros de desnivel del glaciar con el doble del peso norma y palear nieve a 5.500 metros no son las tareas más fáciles. Afortunadamente nos encontramos en plena forma y estaremos aún mejor a medida que pasen los días».
El inicio de la escalada lo demora todavía unos cuantos días «tres o cuatro. Cuando esté todo organizado: las tiendas puestas, las cámaras revisadas y todo el material en su sitio vamos a comenzar la escalada. Nuestra intención es colocar las cuerdas fijas hasta alcanzar la plataforma donde instalaremos el primer campo».