'Salvaje' se estrena bajo el logotipo de Disney, pero ha sido animada en CORE, unos estudios canadienses que reúnen a 350 artistas infográficos. Su argumento resultará familiar a los espectadores de 'Madagascar', creada por el principal rival de la compañía de Mickey Mouse, Dreamworks: cuando el león del zoo de Nueva York es enviado por error a la selva africana, su padre y unos compañeros de jaula -una anaconda, una jirafa, un koala y una ardilla- emprenden el mismo viaje para traerle de regreso.
Como viene siendo tradición, un puñado de famosos presta su voz a los bichos en la versión original: Kiefer Sutherland, que reverdece laureles con la serie '24', es el león Samson, legendaria estrella del zoo que nunca ha puesto la pezuña en la selva. Jim Belushi habla en boca de la ardilla Benny, curtida en las calles de Nueva York, mientras Janeane Garofalo, actriz icono de los 'indies', otorga pragmatismo a la jirafa Bridget. Dirige Steve 'Spaz' Williams, responsable de efectos especiales en 'Terminator 2' y 'Parque Jurásico'.
«Queríamos que nuestra película tuviera un aspecto que no se pareciese a otras cintas generadas por ordenador», presume el productor de 'Salvaje', Clint Goldman, empleado de George Lucas en Industrial Light & Magic. «Que tuviera un 'look' realista, pero con la suficiente capacidad poética para rebasar los límites e incorporar grandes dosis de fantasía. Nuestras criaturas pilotan barcos y hacen un montón de cosas que no suelen hacer los animales. Y conseguimos que todo parezca real».
Ausente de originalidad en la trama e incluso en esa estrategia de contratar a actores habituales del cine independiente para doblar a los personajes, 'Salvaje' se guarda un as en la manga: su banda sonora, compuesta por el autor de 'Regreso al futuro', Alan Silvestri, con canciones de Coldplay, Everlife, Lifehouse y Eric Idle, ex componente de los Monty Python. En total, más de 400 personas y millón y medio de horas de trabajo para animar a los protagonistas con la paciencia del santo Job: sin ir más lejos, el caniche que aparece en el filme tiene nada menos que catorce millones de pelos.