El dispositivo policial identificó a los responsables del bar como pertenecientes a una familia de traficantes asentados en la zona en los años 70 y 80, algunos de ellos con antecedentes por delitos de tráfico de drogas.
El establecimiento abría entre las dos y las diez de la noche y acudía una media de 50 personas para comprar cocaína y hachís, muchos de ellos menores de edad. A primera hora, una pareja, M.L.E, de 27 años, y A.J.E., de 18 años, eran los encargados de regentar el bar y de realizar presuntamente las ventas. Posteriormente, era la arrendataria del establecimiento I.E.E., de 37 años, la que se encargaba supuestamente de distribuir la droga ayudada por otros familiares.
Los agentes comprobaron que en la terraza del establecimiento se consumía el hachís adquirido. El pasado 5 de abril, los policías observaron que cuatro menores se acercaron al bar en un vehículo y su conductor, de 17 años de edad, contactó con una de las personas detenidas que le suministró tres bolsas de cocaína que iban a ser consumidas por cuatro menores de 10, 12, 16 y 17 años. Al día siguiente se realizaron otras cinco ventas de cocaína.
Finalmente, se detuvo a las tres personas presuntamente implicadas y se registró el bar conde se localizaron 35 bolsa de cocaína, 460 euros, dos radios y un DVD presuntamente sustraídos que habían cambiado por cocaína. Los detenidos, que percibían ayudas de instituciones públicas, portaban en el momento del arresto 22 joyas de oro con un peso de 420 gramos.